EL PAMPERO ES UNA CIGARRA
En septiembre, empiezo a trabajar en el Ministerio de Educación donde conozco al «pampero», moreno, alto y con buen tipo. Nos mandan al mismo despacho. Brujilda, una pelirroja, bajita, explosiva, es una cansina. Siempre cuenta la misma historia: que se está separando y no puede pagar la hipoteca. Lo invita al concierto del 40 aniversario...