Ignoro —y acaso nadie pueda saberlo con certeza— qué destino aguarda a los hombres que necesitan señalar a otro como loco para no escuchar el murmullo de su propia demencia. Tal vez toda sociedad, toda familia, todo oscuro mecanismo humano, necesite siempre un condenado: alguien sobre quien depositar las grietas, los temores, las culpas y...
Seguir leyendo
34
0