Amor del bueno
Te regalé una bonita sonrisa de Joker, porque no se me ocurrió otra cara que poner. ¿Qué hacer para llamar tu atención en pleno museo británico, entre dos toros alados de tres mil años? Tu mirada analizaba con detenimiento aquellas dos piedras talladas y yo quería ser la tercera pieza que captara tu atención. Intentar...