El rapto de Europa
Lástima que no haya billetes para maniquíes. Un momento. ¿Y si antes de irme te dejo en compañía del rapto de Europa? Esa gorda montada en toro frente al aparcamiento de llegadas. No estarás sola. Es más, los pájaros dormirán sobre tu altanería. Viajantes, turistas, gobernantes barbudos rozarán bronce, sonrisas. Esas con las que garbeas...