Seis
A esta gatita aún le quedan muchas vidas por vivir. Si creíste que me quedaría a ver cómo metías a otra en mi cama y le dabas las caricias que me tocaban, estabas muy equivocado. La ventana está abierta y los tejados me llaman. Quédate con tu princesa persa y con su pedigrí. He malgastado...