Quédate en casa
Él ya estaría tomándose un daiquiri en el Malecón, pero al bajar del avión se vio obligado hacer la cuarentena y lleva una semana encerrado en una triste habitación de hotel. Piénsalo y súmate al reto. Quédate en casa.
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
2008participaciones
Viajes encadenados (concurso semanal de microrrelatos) 1ª fase: del 30 de enero al 5 de febrero (hasta las 08:00 h)
2ª fase: del 6 al 12 de febrero (hasta las 08:00 h)
3ª fase: del 13 al 19 de febrero (hasta las 08:00 h)
4ª fase: del 20 al 26 de febrero (hasta las 08:00 h)
5ª fase: del 27 de febrero al 4 de marzo (hasta las 08:00 h)
6ª fase: del 5 al 11 de marzo (hasta las 08:00 h)
7ª fase: del 12 al 18 de marzo (hasta las 08:00 h)
8ª fase: del 19 al 25 de marzo (hasta las 08:00 h)
Él ya estaría tomándose un daiquiri en el Malecón, pero al bajar del avión se vio obligado hacer la cuarentena y lleva una semana encerrado en una triste habitación de hotel. Piénsalo y súmate al reto. Quédate en casa.
A esta gatita aún le quedan muchas vidas por vivir, como en la canción del Señor Don Gato revive con el simple olor a comida, solo que para ella la comida son los hombres maduros, ricos y enfermos y, no está dispuesta a dejar que nadie cambie sus planes, ni los hijos ni el sicario...
— Lástima que no haya billetes para maniquíes como tú, sé que quisieras viajar a la India, a controlar el tráfico, ya que los emplean a falta de policías, pero te necesitamos aquí, en Nagoro; piensa que eres parte de este hermoso pueblo de Japón; ya se han ido las personas del campo a la...
DAIKIRI NO Él ya estaría tomándose un daiquiri en el Malecón.Sobre gustos hay mucho escrito.Yo ni demente ni dormida tomaría un daiquiri, y menos aún en el Malecón. El daiquiri te trastorna las neuronas y el Malecón no es lugar seguro. A mÍ me convidan con una cerveza negra bien helada, y si es posible...
Su barba y su melena expuestas al viento que soplaba en lo alto de la colina y su cuerpo musculoso, ofrecían a la multitud la imagen de un hombre invencible. Mientras, en casa, Dalila afilaba la navaja.
En esta maleta no cabe casi nada de tu cuerpo. No sé en qué estaría pensado cuando la compré, aunque ya tenía el firme propósito de llevarte conmigo. Siempre fuiste menuda y más bien poca cosa, pero así, desmembrada, ocupas más de lo que cabía suponer. Si algo tengo que llevar no serán tus torcidas...
Te regalé una bonita sonrisa de Joker que obviamente, jamás comprenderías. El choque era inminente. Y fue terrible; con un estruendo de acero, cristales y cemento que rebeldes a la física intentaban ocupar el mismo espacio y tiempo. Ambos fuimos proyectados hacia el estallido que nació del parabrisas, acompañando en el aire a los vidrios...
―En esta maleta no cabe casi nada, y tú pretendes que esconda más de tu sucia mercadería entre la poca ropa que pude acomodar en ella… ―Aguántate mujer, que para huir de este infierno y radicarnos en Europa necesitamos el dinero que nos darán… Mucho peor es lo mío― la mira con fastidio, mientras traga...
Pensé mientras el coche se lanzaba contra el muro la tontería que acababa de hacer, lo había dejado aparcado en una bajada sin freno de mano. Un hombre se acercó y preguntó: -¿Está usted bien? En medio de lo ocurrido respondí: -Un poco mejor que el coche – Pensé que la escena parecía una metáfora...
Te regalé una bonita sonrisa de Joker mientras te miraba en el espejo. Por fin había logrado salir del país y ahora estaba allí, frente al espejo de mi nuevo baño divisando tu rostro sucio. Mi mano agarraba el bisturí lentamente y con firmeza, así como tu mano se movía en mi cuerpo aun en...
Su barba y su melena expuestas al viento. Su vieja chaqueta de aviador, sus gafas protectoras y su casco de cuero. El piloto surcaba el cielo en su bimotor, rumbo noroeste, para encontrarse con el Duero. Cuando localizó el pantano, soltó sobre él la carga vírica envuelta en plástico hidrosoluble. Esto volvería locos a los...
Pensé mientras mi coche se lanzaba contra el muro que mis problemas se acabarían. No tendría que afrontar los pagos de la hipoteca ni las denuncias por impago de la manutención de mi ex, ni siquiera la cara de asco con la que me miraba la vecina de enfrente cada vez que llegaba borracho de...