Alicia a través del parabrisas.
Te regalé una bonita sonrisa de Joker que quedó perennemente dibujada en tu boca, tras atravesar el parabrisas del coche con tu cabeza. Aquel viaje no podía acabar bien, discutimos al decidir el lugar de destino, donde pararnos para comer, el equipaje a llevar y finalmente mi forma de conducción deportiva. En un momento de...