El viaje final
La propia Muerte emergía de la arboleda. Cogió el arcabuz. Se habían batido bien en aquella maldita colina. Su hermano yacía a sus pies. le miró por última vez antes de quitarle la mecha anudada a la muñeca y se dispuso a cebar la cazoleta mientras mantenía la mirada fija en un alto mando. Disparó....