Blanco, blanco
La bufanda ya no le cubría a causa del terrible viento que le empujaba hacia adelante. Iba de la mano de su mamá e intentaba pisar solo lo blanco del paso de peatones mientras se regodeaba imaginándose bailando aquella canción de dinosaurios que tantas veces había escuchado en la tele. En su mano izquierda arrastraba...