La caja bajo el árbol
En el patio trasero había un árbol seco. Nadie sabía qué tipo de árbol era, pero tenía ramas como dedos huesudos que arañaban el cielo. Mi hermano y yo solíamos jugar allí, enterrando pequeños tesoros en una caja de galletas oxidada. Era nuestro refugio, nuestro reino. —Prométeme que nunca abrirás la caja sin mí —me...