volar muy lejos
Recostada en la butaca del bus que la llevaría a su destino, Maribel, una chica muy joven, tal vez unos veinte y tantos, de cabellera negra y larga, que contrasta con el color de su piel blanquecina, con muchas ilusiones por delante, como todo el que emigra buscando un mejor futuro, por su mente van pasando...