El ojo en la tela
Cuando el tedio cambió de nombre… Cuando culminó la hazaña de dejar pasar un día más… Cuando la ansiedad se disipó… Cuando un ojo también tenía una historia que contar… Cuando un aire límpido era una sosegada brisa benévola… Cuando su ojo se habituó a la serenidad del ritual de jornadas sin matices… Cuando asimiló...