Pompas de verano
infraordinario Entre los pasos, el polvo y las hojas caían, el medio día se asentaba con la dulce caricia del sol en la piel de los que paseaban o por desgracia debieran estar ahí, sentados, inmóviles esperando. Entre estos pasos y a la hedionda sombra yacía sentado un niño al que todos ignoraban, jugando con...