Tú, yo y mis demonios
Mordí, mordí de la manzana, por querer probar de tu esencia, me convertiste en tu fruto prohibido, en la costilla de Adán, para ser tú Eva. Bebí del cáliz y forje la espada del Rey Arturo en magia, y como los 12 caballeros de su mesa redonda, salí a matar a los dragones que se...