Memorias del olvido
Decidiste que no viajaría contigo. Te fuiste simplemente, como las hojas de los árboles en otoño, que caen sin pedir permiso y se dejan llevar de la brisa a un lugar donde no imaginaron estar; quién lo creería, de tal forma partiste, sin decir un adiós, sin darme un último beso, sin dejarme ver una...