borrador
Parece que aquella hucha nunca iba a llenarse. Por cada diez monedas que metía, tocaba rescatar un puñado de vez en cuando. Que si reparar la caldera, zapatos nuevos, un mes difícil… pero sabía que algún día iría a conocer a mi abuela hasta su aldea mejicana. Hace cuarenta años que mi madre vino a...