Lola
La cama parecía tener una especial fuerza de gravedad esa mañana, o quizá fuera que había engordado esa noche, o que mi pijama, más que de algodón, era de algún tipo de metal pesado. El caso es que me sentía tan cansada que apenas podía moverme. El despertador empezaba a molestarme, así que me levanté....