DESDE EL PRIMER DÍA…
Fue tu voz la que tachó mi nombre, mientras yo aún gritaba el tuyo. Fue el hueco de mi sábana la que tembló con el límite de tu ausencia, cuando yo aún dormía abrazado al calor de tu cuerpo. Fue el precipicio de tu estómago el que clausuró sus entradas, cuando yo aún no había...