Fatídicos huesos de pollo
Era horroroso; lo llamaban trabajo pero a mí me recordaba mucho a la esclavitud. Te robaban nueve horas al día , te daban alojamiento, alimento y te disfrazaban de servidumbre pretérita. Por lo que en realidad apenas salías de aquel lugar llamado hotel, y aquellas nueve horas disfrazaban una totalidad de ciento sesenta y ocho...