Su receta
“¡Tengo unas ganas de enganchas!” Te espetó el teléfono semanas atrás. Había soltado mis amarras de la casa gris hacía ya tiempo. Algunos fines de semana los retratos sepia y las diapositivas cobraban nueva vida para encontrarnos allí. -Bueno, a ver como salen –te escudaste Los correteos de varios pares de pequeñas piernas no desaceleraban,...