MIRO Y MIRO… Y MIRO, MIRO.
El nene sabía que ahí no podía ir, el día entero se paseaba por los alrededores de la casa, justo ahí, en las vías del tren. La mayoría de los ocupantes del transporte, lo miraban rondando por el sitio. Entre las pajas solía tirarse a mirar las nubes pasar, y cuando escuchaba el ruido que...