La visita al maestro
La pluma de una urraca colocada en la patilla de mis gafas, un planisferio y la cajita de pastas atada con el cordel, que me había regalado Peter Handke, eran los pertrechos que me acompañaban en mi visita al maestro. Mientras subía la escalera de caracol, con el planisferio bajo el brazo, hacia los aposentos...