LAFAYETTE EL CONDENADO
Recuerdo la mueca de Lafayette aquella mañana en el campo de juegos, cómo reía ruin y mezquino; juré no olvidarla jamás. Sé con certeza, no es una aproximación, que en ese instante empecé a planear mi venganza. Sin miradas ni amenazas, solo silencio y una calculación metódica. Bien, para explicar la magnitud de lo que...