THE MISFITS
Por aquel entonces trabajaba en una pizzería. Era un trabajo horrible: me pagaban poco, tenía horario de fin de semana y además de eso, debía humillarme vistiendo un polo y una gorra tres tallas más grandes de la que me correspondía. Tenía diecinueve años. El jefe de tienda se llamaba Javi. Javi, el mirón de...