Plática Furtiva
-¿Sabes qué me he dado cuenta? -¿Qué? -Que hacer dulces morados son muy caros… Porque siempre encuentras dos o tres en cada empaque. -Yo aprendí a preparar quesos…
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
648participaciones
II concurso de microrrelatos El taller de escritura Admisión de originales: del 19 de septiembre al 18 de noviembre
Periodo de votaciones: del 19 de noviembre al 16 de diciembre
Fallo del Jurado: el 8 de enero
-¿Sabes qué me he dado cuenta? -¿Qué? -Que hacer dulces morados son muy caros… Porque siempre encuentras dos o tres en cada empaque. -Yo aprendí a preparar quesos…
Nunca cruzó por mi mente, la idea de escribir, hasta que llegué al secundario, estaba en 3° año, recuerdo que mis compañeras de aula me dijeron que tenia que participar, era un pequeño concurso de poesías y poemas, dirigido por la municipalidad de la ciudad para una nueva revista de publicidad. Este debía contener la...
Que por treinta pesos me lanzo a la calle: patipelá, rota, pisoteada, doblegada hasta el paroxismo. Necesitamos vomitar el dolor del alma en luto.¡No me obligues a nada!en este instante fecundo, ni siquiera a escribir intachable, ni apolíneo. Que no me place ser como tú o cómo él. ¡Perdóname no cumplir! con los cánones de...
…plasmar en un lienzo en blanco lo que la imaginación nos traslada; dibujar un mundo paralelo y mostrarlo; perfilar lo inimaginable, hacerlo realidad de un solo trazo; viajar a lugares ocultos bajo bosquejos a carboncillo; pintar al óleo el hogar donde cobijarse en tiempos intempestivos; dar vida a cosas inanimadas; colorear las emociones para que,...
La belleza de la vida. Un amor fugaz. De esos que te devuelven la vida, te vuelven a hacer sentirte especial. Apareció cuando menos lo esperába, con una forma de caminar bastante peculiar. Tenía un pasado dificil, que parecía arrastrar al andar. Andaba encorbado. «El precio de haber vivido», «vivído de los demás». Estaba cansado....
Bastándole segundos luego de alcanzar el asfalto, la lluvia en verano trae planes destrozados y tiernas sorpresas. Unas sandalias de apresurados pasos se detienen frente al café menos visitado de la Plaza Mayor, le pertenecen probablemente a la persona más feliz ante aquel fuerte aguacero. Entra, saluda a sus compañeros y de inmediato el ritual...
Cuando entré, sólo me esperaba un anciano sentado en su diván. – Ven y empecemos, ¿ Qué es lo que deseas ?. – No algo sencillo sin duda, pero ya que me pongo. Aprender a escribir. Se acercó a mí y con la debida presión abrió en dos la fontanela. Hurgando alegremente entre pliegues y...
Como cada martes, miro mi perfil en el espejo, los ojos entornados. Me acaricio la curva bajo mis pechos y noto poca diferencia con el martes pasado, ¡qué lento es esto, Señor! Sólo la ilusión de un final feliz me empuja a seguir, sin ceder, día tras día. Bien, allá voy. Subo al maldito podium...
Mírate fijamente en aquel espejo, mírate y conocerás quien eres con el reflejo que tus ojos marcan. Te lo aseguro, tus ojos marcarán tú alma, tú cruel y oscura alma. Todas las personas estamos condenadas a tener una parte de nuestra alma oscura, que se esconde, pero siempre nos persigue, persigue nuestro subconsciente. Nuestra alma...
Es tarde; salimos. El profesor ignora que un tipo espera en la calle para descerrajarle un tiro en la nuca. Es el protagonista de mi relato. No es mi estilo, pero lo escribí como venganza por hacer visibles mis errores. Lo siento. —¡Debo volver a entrar! —grito vehemente. Abro mi bloc de notas y corrijo:...
Como un águila, nos mira desde la altura de su silencio y de su soledad. La sangre se hiela cuando pone ante sus ojos el manuscrito señalado. Afuera —tras los cristales—, los pájaros quedan suspendidos en el aire; no se respira, nadie se mueve. Desde la ilusión, esperamos que el río de su verbo haga...
—Emma, use el Kakuri. Lois, ase su Dozuki tal que a la mano de un niño a quien enseña caligrafía. Juan, concluirá el cepillado con la Kanna cuando la última lámina sea ligera como una pluma y vea a su través . * —Señor Mikido, ¿qué tal nuestros relatos? —Honorables, desde el bello escritorio que...