Es la queja de mi felicidad invalida, atrapada en el murmullo, cubierta en el cáncer del ocioso. Se convierte en hábito el sufrimiento, es el romanizado dolor de mi éxito, alimentado de ilusiones irracionales, exento en el pudor de las ambiciones. En la abstinencia de mis vicios, es la queja anestésica de mi artificialidad que me despierta, consiente...
Seguir leyendo
66
0