EN SUEÑOS.

No quería olvidar.

No podía.

Enterré tu recuerdo en lo más profundo de mi subconsciente, como quien guarda un tesoro y una herida al mismo tiempo.

Allí, en ese rincón secreto, todavía te amo, te amo con la terquedad de quien sabe que ya no habrá regreso, pero insiste en esperar.

¿Para qué olvidar lo que fuimos?

¿Para qué negar lo que aún siento? El amor, aunque roto, sigue siendo amor.

Y mientras el mundo avanza, yo sigo repitiendo en mi mente:

“Déjame quedarme contigo, aunque sea en sueños que me saben a pesadillas”

URL de esta publicación:

OPINIONES Y COMENTARIOS