Una gran civilización, comparable a las que se forjaron nutridas por el Nilo, o por los valles fértiles de Mesopotamia, fue acunada por las selvas y montañas de nuestra América. La arqueología no puede negar su asombro ante las capacidades arquitectónicas de estos pueblos. Ni la ciencia ante los conocimientos matemáticos y astronómicos que alcanzaron,...
Seguir leyendo
45
0