A POR TODAS
Pensé mientras el coche se lanzaba contra el muro: ufff, me he librado por los pelos. Ese salto en el último segundo me había puesto cardiaca. Estaba empapada en sudor pero, estaba segura, merecía la pena. Estaba preparada. Me acomodé allí mismo, sobre la yerba rala del suelo reseco, saqué mi cuaderno de notas y...