Muchas vidas por vivir…
A esta gatita aún le quedan muchas vidas por vivir, le dije a los posibles adoptantes mientras ella se escondía tímida detrás de su cajón de madera. Sin salir, maullaba desesperada. La cogí en brazos, dejé que fuesen otras manos ajenas las que la tocasen también, ronroneaba ahora… Ya en el suelo, se fue acercando...