¡uff!
Él ya estaría tomándose un daiquiri en el Malecón. Esther cerró el libro de golpe, qué le importaba ese cretino de Mario, lo que tomaba y dónde, ni lo que iba a hacer, ni la novela esa. Estaba en la consulta del médico y había cogido el libro que alguien se había olvidado sobre la...