Tarjeta Postal III
Pensé mientras el coche se lanzaba contra el muro, que una elección podía cambiar a expensas de la suerte, en este caso de mala suerte. Apagué el monitor de TV y salí. Nada de premoniciones podía permitirme.Ningún artilugio del destino transformaría mi decisión y objetivo. Para eso me había arriesgado a tanto, retado a tantos,...