Sucedió en el Taller
Como por arte de magia, la tiza se elevó en el aire para escribir en el encerado de la pared frontal: Vuestro profesor y yo éramos socios. Consiguió deshacerse de mí para quedarse con este Taller. Con la entrada del profesor, la nota desapareció. —Buenas tardes —saludó—. Hoy os daré esta frase inicial: «Sucedió en...