Estropeados
Dicen que para entrar no hace falta estar roto, solo un poco estropeado. No te arreglan, pero te revuelven con otros que tampoco ven los semáforos, dan mil vueltas a la misma rotonda, y prefieren sugerir amortiguadores que nombrarlos. No ganarás carreras, pero conocerás mundo, aceptando que el pedal llega donde llega, y esa marcha...