Un golpe de gracia.
Cómo la filosofía Zen cambió mi vida.
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
316participaciones
Perder la inocencia Cómo la filosofía Zen cambió mi vida.
Kristal despertó de un sueño profundo aquella mañana gris, la lluvia caía suavemente, acompañando sus días tristes, parecía sincronizarse con ella y solía decir que sentía su dolor. Se levantó, se vistió y se colocó su pequeña casaca, preparó el desayuno, fue por el pan, mientras caminaba recogió las cosas que habían caído, se dirigió al cuarto principal, abrió la...
Un paralelismo breve.
No tienes por qué preocuparte. Seguro que lo vas a hacer muy bien. Ya eres casi un hombre. Yo, que soy de natural entusiasta, me tragué todas y cada una de las frases con las que mi madre trataba de convencerme, halagando mi vanidad, ¡cómo me conocía! Lo que había generado mis dudas y mis...
Llegábamos al sur de Chile, como todas las vacaciones de verano, a posar en la casa de mis abuelos. Ellos dirigían una pequeña iglesia, y junto a ella tenían su casa. Llegamos, y mi madre estaba contenta de que nos encontráramos con mis abuelos y con mi tío Beto. Beto no tenía casa, así que...
el mediodía se termina, es esta hora la mas llamativa para una persona que quiere controlar las cosas o para estar estable cierta cantidad de tiempo durante el día. Mantener un continuo en el tiempo espacio sirve para organizar cuestiones varias. El día estaba, soleado, poco agitado y el reloj marcaba las 11:45, para las 12 ya...
La pelota era roja y algo más pequeña que el balón del chulito de más edad de la escuela, que despreciaba a todos y tenía una caja de juguetes abandonada en su garaje. El niño y la pelota tenían padres atareados y cinco hermanos, pero a nadie para jugar. La pelota había sido comprada en el tenderete de...
Como lo indica el titulo, es un relato de como un niño presencio la muerte por primera vez
Mi madre jamás iba a recogerme al colegio, por eso, aquella tarde que fue por mí y solicitó a la maestra permiso para mi salida anticipada, me extrañó bastante; no podía imaginar qué ocurría, pero tenía que ser lo suficientemente grave para que hubiera ido a buscarme. Cuando salí, su mirada furiosa me fulminó. Hice...
A mi mamá se le empezó a hinchar la panza. —Papi, ¿qué le ha pasado a mami? ¿Por qué le crece la barriga? —Le ha picado una abeja —se limitó a contestar, e intentó cambiar de tema… Tenía cinco años, y, como es propio de un niño, le creí. Pasaron los meses y una mañana...
De entre los muchos regalos que recibió Martina por su décimo cumpleaños, el único que le hizo ilusión fue la muñeca de porcelana. Por eso, en cuanto terminó su fiesta, volvió a casa con ella en brazos, como si fuera un bebé. Al llegar a su habitación, la colocó en la mesita. Así podría verla...
Las lágrimas resbalaban de sus ojos escondidos bajo la gorra y desaparecían perforando la nieve esponjosa recién caída. Su madre y sus dos hermanas lloraban desconsoladas, sin ocultar los ojos enrojecidos por la pena y la vergüenza. El clérigo mormosteaba de memoria y con poco entusiasmo el típico sermón que podría servir para despedir a cualquier...