Todo Y Nada
La frase de Herman Hesse "Para nacer hay que destruir un mundo" fue la guia para este concepto de que tal vez, solo pasando por el fuego del dolor y perdida de la inocencia, sea la manera de quenos lleva en nuestra escencia.
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Perder la inocencia La frase de Herman Hesse "Para nacer hay que destruir un mundo" fue la guia para este concepto de que tal vez, solo pasando por el fuego del dolor y perdida de la inocencia, sea la manera de quenos lleva en nuestra escencia.
Es hora de que entres a casa querido, fue un bello y fugaz momento que olvidare en unos días, porque, Gigantes son los caminos que me esperan, y tus pequeños pasos no siguen el ritmo de mis zancadas- dijo Maik de 33 años -Pero si soy mas alto que tu- contesto Peter con 9-,y además...
Tras los constantes ataques de malvadas bestias, un pequeño pueblo aguarda con esperanza el regreso de su salvador.
Una vez, cuando tenía como diez años, compró un caballo por veinte pesos y lo mantenía dentro de los terrenos del parque cerca del puerto. El potro era espigado, con fuertes músculos en las patas y una crin oscura. Él lo montaba a puro lomo y retumbaba el galope sobre la grama. Por entonces se...
Aunque ya no era un bebé, mantenía su fe en las historias de hadas; por eso guardó con cuidado la última pieza de su tesoro dentro de una servilleta de papel y la puso bajo su almohada y, sin reproches, temprano se fue a dormir. Escuchó entredormido unos pasos que se acercaban a su cama,...
Este momento marca un quiebre emocional para el narrador, quien se enfrenta a la inevitable transformación de su hijo y a la pérdida de la conexión que antes los unía.
Un, dos, tres. Un, dos, tres…son los dientes que no me ves. Tres, cuatro, cinco. Tres, cuatro, cinco… es hasta dónde puedo contar con mi manito. Podía ser todo lo que quisiera. Si quería ser gerente de un restaurante, tomaba la puerta dañada del anaquel, unos platos de juguete, improvisaba con almohadones unas cuantas mesas...
En mi pueblito existe un relato para niños llamado “ Luisito del deseo”, aquel relato narra que hace mucho tiempo un niño llamado Luisito entró a la cabaña abandonada del maizal y desde entonces nadie lo ha visto pero si alguien va a la cabaña a buscarlo y se hace su amigo, en agradecimiento él...
Domingo por la mañana. Valencia. Al final de la avenida empieza el Cabañal, un barrio cerca de la playa, pero no lo suficientemente cerca. Desde la ventana se ven las casitas ruinosas de los pescadores, fachadas de azulejos descoloridos, olor a cosas podridas. Salitre. Belleza. Abandono. El interior de la casa, silencio y mucha luz....
Dios ahora voy contigo, mi paso por esta vida ha sido muy corta, comparando mis sonrisas con mis lagrimas, mi tristeza triplica las pocas veces que fui feliz, luche pero me ganaba en fuerza, grité, pero me calló su mano, lloré, pero le ganó su instinto. ¿Que hago aquí?, debería estar jugando con mis muñecas...
A mi mamá se le empezó a hinchar la panza. —Papi, ¿qué le ha pasado a mami? ¿Por qué le crece la barriga? —Le ha picado una abeja —se limitó a contestar, e intentó cambiar de tema… Tenía cinco años, y, como es propio de un niño, le creí. Pasaron los meses y una mañana...
En el patio trasero había un árbol seco. Nadie sabía qué tipo de árbol era, pero tenía ramas como dedos huesudos que arañaban el cielo. Mi hermano y yo solíamos jugar allí, enterrando pequeños tesoros en una caja de galletas oxidada. Era nuestro refugio, nuestro reino. —Prométeme que nunca abrirás la caja sin mí —me...