Nuestro amor
Yo creí que era para toda la vida y tú querías solo un día,no ,no fué un error solo falta de comunicación,pues me encantó solo que dolió , al saber que fue un espejismo de amor.
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
1184participaciones
Infraconcurso de escritura Admisión de originales: del 7 de diciembre de 2022 al 23 de marzo de 2023 (la fecha de entrega se ha ampliado)
Periodo de votaciones: del 24 de marzo al 23 de abril de 2023
Fallo del Jurado: el 19 de mayo de 2023
Yo creí que era para toda la vida y tú querías solo un día,no ,no fué un error solo falta de comunicación,pues me encantó solo que dolió , al saber que fue un espejismo de amor.
Infraleve:El crujido de las hojas secas de otoño cuando las pisas al caminar Infraordinario:Un sábado cualquiera de otoño por la mañana. Suena el despertador del celular. Lo apago. Me quedo «cinco minutos más» en la cama. Me doy la vuelta y me enrollo por completo con la frazada. Cierro los ojos, pero no me vuelvo a...
El quebrado aliento al querer gritar «te amo» y callar de nuevo
La eternidad de la pinza suicidándose en el patio de luces.
El chasquido del ajoaceite cuando, esta vez sí, cuaja en el mortero (y eso que esta vez tenías la regla o estaban mirándote en ese preciso momento) (Infraleve)
El ¡Ah! cuando por fin entiendes el chiste. (Infraleve)
El primer contacto de la nariz, previo a su fractura, contra el cristal que no se ha olido. (Infraleve)
COMO UN ÁRBOL DESNUDO Tras los cristales se ven las montañas de un verde oscuro, el cielo blanquecino no deja pasar el calor del sol. Paseo por las calles del pueblo de mi infancia y adolescencia ; a partir de las cuatro de la tarde ya no se ve a nadie por sus pequeñas calles,...
Las cosquillas en los labios tras un beso.
Y cuando aun está oscuro me levanto. Limpio el rocío de los muebles del jardín. Mis pisadas son húmedas a pesar de que el sol quiere, poco a poco, ganarse hueco al este, donde brilla la primera estrella. Se va la última. Buenos días, amor.
Crujen los granos de azúcar y las migas de pan bajo las yemas de mis dedos.
Hace más de una hora que observo la farola de la esquina alumbrar las baldosas del suelo con fijeza. La ventana desde la que miro viste una cortina blanca y traslúcida, con una textura que me permite ver a través. La tela pesa sobre mi cara cuando me muevo, de la misma manera que se sienten las caricias y...