Hielo
InfraleveEl crepitar del hielo cuando el agua cálida acaricia su superficie, un canto suave en un compás de silencio.
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
1183participaciones
Infraconcurso de escritura Admisión de originales: del 7 de diciembre de 2022 al 23 de marzo de 2023 (la fecha de entrega se ha ampliado)
Periodo de votaciones: del 24 de marzo al 23 de abril de 2023
Fallo del Jurado: el 19 de mayo de 2023
InfraleveEl crepitar del hielo cuando el agua cálida acaricia su superficie, un canto suave en un compás de silencio.
Infraleve La luz que desgarra el velo de la noche, anunciando el alba.
Infraordinario Gustavo siempre había tenido un ojo afilado para lo infraordinario. Aquellas pequeñas cosas que pasan desapercibidas para muchos, pero que para él eran como pequeños tesoros ocultos en la rutina diaria. Así que cuando escuchó hablar del concurso de textos infraordinarios, supo que tenía que participar. Era un Domingo invernal y Gustavo se encontraba...
(infraleve) El eco del corazón por la noche, a punto de dormirte.
(infraleve) La luz que se enciende y que se apaga tras una ventana, en medio de la noche.
(infraleve) Informar o no al interlocutor del moco que sobresale del orificio derecho de su nariz.
(infraordinario) Es veinte de julio y los dos están tumbados en el suelo, bocarriba, después de haber follado. Están cubiertos de sudor y miran la lámpara del techo. La persiana está bajada y el sol, implacable a la hora de la siesta, se escurre por sus agujeros. Al otro lado de la pared, en otro...
Escucho el silencio en el punto de la noche donde el alma adormecida siente las pausas de la libertad dormida. Las luces de la calle y las estrellas parecen oasis de tiempo detenido. los suaves sonidos parecen una melodía que adormece mis sentidos. Siento la suave voz de mi alma mezclarse con los latidos de...
No tienes idea de cuánto te pienso, cuánto desearía estar así de nuevo, cuánto desearía que esto que siento fuese mutuo, que tus labios busquen los míos, como los míos buscan los tuyos.
Entra el aire como un cuchillito por la ranura de la ventana, silva como un ave que llama a su madre y nos activa el cuerpo y las ganas.
Todos los pensamientos que antes me molestaban se sienten como el cansancio de los ojos después de un largo llanto.
El silencio cuando se posa el mosquito cojonero