Emiliano
Lo miré. Estaba dormido sobre mi hombro, el pelo revuelto, los cachetes rojos, el chupete ladeado a un costado de su boca. Se llama Emiliano, tiene dos años y es mi cuarto nieto. Recordé mis diecisiete años, un día en que estaba acompañando a la puerta del Profesorado a un profesor mío que tenía problemas...