La recompensa del sacrificio
!rinn! !rin¡ !rin¡ ahh, ¿es hora?, vieja ya es hora de levantarse ya casi es hora apresúrate si no,¡me tendré que ir sin comida!!! Así comienza el día a día del hombre trabajador aún muy cansado del trabajo del día anterior, pero que sabe que si no se levanta no tendrá dinero para la comida...