Cigüeñas en la Catedral de Zamora
¡En qué hora se me ha ocurrido veranear en mi querida Zamora! La ola de calor más fuerte de las últimas décadas me obliga a encerrarme en la refrigerada habitación del hotel. Estoy cansada de leer, de los juegos de mesa, de la insulsa programación televisiva. Hoy, después de cenar, he salido a dar un...