Una tarde de otoño»
Un banco solita rió, en una tarde de otoño, en su parque, abandonado. Ya los niños, ni reían ni juguetea-van. Pero un mirlo cantaba, en el letargo de la tarde. haciendo su reclamo.
club de escritura Fundación Escritura(s)-Fuentetaja
1467participaciones
I Concurso de haikus Admisión de originales: del 18 de mayo al 3o de junio
Periodo de votaciones: del 1 al 19 de julio
Fallo del Jurado: el 31 de julio
Un banco solita rió, en una tarde de otoño, en su parque, abandonado. Ya los niños, ni reían ni juguetea-van. Pero un mirlo cantaba, en el letargo de la tarde. haciendo su reclamo.
Algo ocurrió Algo ha cambiado nada es ya
Majestuosa monarquia, un ave fénix/ aprendemos a diario y mucho de ti/ el orden, la disciplina, el trabajo/ la serenidad, el cambio, tu cultura/ el imperio del sol naciente eres tù/
disen que cuando tu piensas en ayudar en tu pueblo ya no importa lo que pase no importa si las espadas como cuchillas te cortan o como un huracan tienes que proteger a los que quieres y amas con tu fe
Es la mańana. Una gota de agua. Corre s
Tu piel oculta escribe una frase. Es el silencio. Ciudad extraña. El emigrante sueña que ha vivido.
Amigo fiel, compañero inseparable y custodio del hogar. Alegría espontanea, criatura inocente, que siempre me esperas No sabes hablar, te haces entender te gusta jugar. Así es mi can.
Ahh penumbra que me persigue, Ahh no te alejes de mi lado, necesito de tu bálsamo para ser.
Rapa el barbero, aquella parte de tu vida que termina y vuelve a comenzar.
La basta noche que refleja una oscura realidad , la cual nadie podrá evitar Luz de luciérnaga resplandece en esta vida Miedo a un vacío que llena una luna que no decide más brillar más