Besos de Mantequilla y Miel
Llegué al Centro de Rehabilitación Infantil Kelly (CRIK), por primera vez, el 13 de mayo del 2018. Con seis...
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Historias del pan 2 Llegué al Centro de Rehabilitación Infantil Kelly (CRIK), por primera vez, el 13 de mayo del 2018. Con seis...
Es verdad que estaba yo apollardao en la puerta de entrada a la fortaleza de la Alhambra, sentao en un poyete de piedra, a la sombra de un tejo. Harto de hambre estaba, cuando vi llegar al caballero extranjero montao en un caballo alazano. Conti coneso le ofrecí mis servicios como guía, pos soy buen...
Todo el mundo lo quería al tío Anselmo. Cómo no querer a un tipo alegre, amable, comprensivo y servicial que conquistaba los corazones de todos. Hábil contador de anécdotas, tanto propias como hurtadas o inventadas, el tío era siempre un centro de atención. Solo le faltaba ser un poco más laborioso para ser un modelo...
Un hombre amasaba la masa con fuerza y energía, esperaba que sus queridos panes salieran deliciosos y exquisitos. Fue a hornearlos y al terminar observó el resultado final. Notó que uno de los panes salió un poco más pequeño que el resto por lo que con una gran sonrisa lo llamó “Pancito” y aseguró lo...
Pasé la mirada, distraída a propósito, con desdén calculado, por el plato de garbanzos con chorizos que me tendiste para comer. No quise mirarte, tenía miedo de fallarte otra vez y que supusieras que aún te odiaba por tus duras palabras de ayer. Estas frente a mí, centrado en tu plato, al igual que yo en...
Después de observar a la Osa Menor y determinar que la novena hora estaba por comenzar, Virginia apretó el paso. En sus manos sostiene su castigo o un receso de treinta minutos: el pan de centeno para el desayuno de los amos. Las lámparas de aceite apenas alumbran la calle. Su mamá la espera mordiéndose las uñas...
Langayo, año 2024 Me subí al desván con la idea de ordenar un poco los trastos. Sin querer, como imbuida por cierta añoranza por el pasado, abrí el baúl gris, cubierto de polvo y comencé a revolver en su interior. Encontré sábanas usadas, perfectamente dobladas, como mi madre solía hacer, una colcha color arena, con...
Me llamo Marcelino y no soy el de «pan y vino», aunque bien podría serlo porque no sé comer sin lo uno y sin lo otro. ¿Tú puedes hacerlo? En mi casa siempre he oído aquello de » comer pan con pan es de tontos». Debo ser de ese grupo… ¿Y qué me decís de...
Es una obra basada en el amor de Dios, es una metáfora de su hijo. Donde expreso el alimento para nuestra alma.
Es mil novecientos sesenta y siete en Chiquinquirá Colombia, la panadería del pueblo está surtiendo de su recién horneado pan a sus habitantes, pero ese sábado será diferente, jamás volverá a ser igual, Elías y Rosa, un par de adolescentes, están pasando momentos difíciles y de zozobra mientras elaboran y surten el pan.
Al final de la tarde me escurrí dejando un rastro de miradas apagadas. Creí que había escapado y me tendí a descansar en la hierba fina, navegada de rocío; a lo lejos, quizá en el sueño, la veía dando vueltas de sinfín en medio de la selva. Al despertar, me lancé tras sus huellas y...
Cuando fuimos a vivir al campo, pude ver a las verduras en la tierra, distintas a como las exhiben en la feria o en los libros del colegio que disfrutaba en las clases o en casa. Parecían más complejas y no tan perfectas como esas imágenes en color que pasaban por mi mente. Recuerdo las primeras calabazas que vi. Me parecieron tan inmensas y un poco apocalípticas porque la mayor cosecha ya había pasado y algunas de ellas seguían ahí, entre hojas amarillentas, tierra y raíces. Se mantenían imponentes por su tamaño y esa cáscara gris verdosa que me miraba como un verdadero caparazón.