Epístola para Dolores Preciado
14 de agosto Mamá, hoy es el día de mi muerte… Ocurrirá exactamente a las 17:02 h, pero nadie a mi alrededor lo prevé. Todos actúan con normalidad. Mis hijos pequeños me dan los buenos días con alegría; mi mujer lo hace con el educado hastío de los últimos tiempos; mi mayor, cuando me ve...