A Comala
Y aún respiro entre verticilos de silencio. Como si fuera un tallo sin hojas, lloro la ausencia. Hemos caído en racimo. Tan pronto como el viento nos arrastrara a este abismo sin nombres. Camino entre palabras de huesos y vuelvo a existir. Reconozco las voces que ya no me pronuncian. No responden mis pies. Soy...