DESBORDAMIENTO A LA LUZ DE UN DIOS CIEGO
Camilo Espinosa López
Desbordamiento explícito A:
Desde lo más hondo del espíritu: agonizo. Mírame. Ojalá pudiera levantar la niebla de mi cabeza, quiero ver claro: ¿por qué no soporto la lucidez?
LA AUTORIDAD DEL POEMA
Al canto de los primeros versos las piedras se reventarán contra las piedras
La mano que escribió provocó el ruido. Quería entender el interior de las piedras, son poemas más entendibles al lado de cualquier caligrafía.
Las piedras provocan poemas
Los poemas provocan manos
Las manos conjuran a todas las tierras
Todas las tierras conjuran a la poesía
La dureza de la piedra mantiene el arcano de la poesía y desafía a la autoridad del poema
Parece una pelea. La belleza no nace sin resistencia alguna. Y forzada con otras tantas provocan al poema.
Terreno de las preocupaciones
El poema anuncia la guerra, allí el poeta y la poesía parecen pelear o eso entienden los ojos de los endurecidos.
Por eso el eco se pregunta por la poesía el poeta y el poema.
BAJO EL ASEDIO DEL POEMA
Aquí atrapados entre los dedos y a cañón de fiera
Revoloteos, revoloteos
Nos echamos de barrigas sobre la ultima vuelta de la ola. Somos parte de la lluvia y solo nos distinguimos en el chapoteo
Solo buscamos la excusa para armar la guerra. Para movernos.
Quisiéramos decir que estamos acostumbrados al silencio, pero no, a toda hora estamos bajo el asedio del poema.
VIDA LEGÍA
I
Busco en la práctica de mi vida
entre aciertos y errores
la genuina filosofía para la muerte.
Por ahora comprendo que es un horizonte
dónde arriba es igual que abajo
pero si estoy en alguna de las dos partes
no puedo evitar mirar la otra.
Y peor es mirar por encima de nuestra cabeza
conveniente entonces es
observa a través de una simple suma
resultado final de reconocer cada parte de nuestra carne.
II
excesos, defectos, virtudes, vicios
y el corruptible lenguaje se coronan
como lo único más importante que la muerte misma.
Todos olvidamos el deceso mortal
pero lo encontramos en los ojos ajenos
donde cada quien se contempla
creé inclusive que el otro no es más que su espejo
por lo cual decide aniquilarlo
bien sea hundiendo algún tenaz artefacto
o bien siguiendo de largo.
III
Tratar de resolver cómo será la existencia del mañana
mientras que haciendo nada se anhela todo
porque para colmo la esperanza
está de oferta en los escaparates:
70% de descuento y si paga con su fe
se le añade el diagnostico de turno
hoy es usted un ansioso, mañana un depresivo
pero cuidado con que coincida con un viernes
y más si es fecha festiva.
MI PROBLEMA NO ES LA EXISTENCIA
Nunca lo ha sido. Encuentro dignidad en cualquier expresión.
Mi problema no es existencial, nunca he tenido problemas con existir, recuerdo siempre que hay matices en los matices: con una pequeña e inconsolable tristeza.
Mi problema es tomar en mi pecho los problemas del mundo.
Incapaz de olvidar y descuidado a la hora de nombrar el pasado, porque todo lo que estuvo atrás, lo encuentro otra vez y otra vez y otra vez y otra vez en lo venidero, mientras todos gritan la maravillosa novedad. Y yo grito: mi problema es que solo una vez vi la razón cuando nací y no quisiera verla nunca más. Mi llanto, un grito de bebé aterrado; sin palabra.
AL MENOS HAY UNA PALABRA
Piensa en cómo la palabra baila
cómo golpea tus tímpanos
te marea, sacude y despluma
La adviertes cuando explora cada recuerdo, los desfigura
hasta convertirlos en las fragancias que aromatizan al presente
son agujas y cuchillas camufladas en la dermis de la obsesión.
La palabra pretenderá tocar con obsesión tu esencia
Entonces
serás carne formándose en un vientre
Con la misma palabra te fusilan
no respetan tu primer llanto
La palabra se pega a tu piel
forma capas costrosas en tus ojos, se hace estribo.
La palabra es una daga apuntando al cuello del solapado cordero que es este mundo.
JOVEN LIRA
En mi ventana hay tres o cuatro liras. Ornamento clásico de un mundo nunca vivido.
Vigilia tras vigilia he acometido la hermosura del llanto. Delante una eternidad, atrás dos.
¿Dónde iré a caer, mudas liras?
¿No les parece raro que a través de ustedes pueda ver el cielo?
TANTOS MEDIOS PARA ESCRIBIR Y NO QUIERO HACERLO
Tantas palabras y ninguna iguala esto que siento en esta tarde silenciosa.
Tantas angustias y ninguna tiene rostro. Cuántos gritos y mis puños están hechos trizas.
Tantas añoranzas y no tengo un rostro familiar que recordar. La serenidad es solo un paraje que me inventé en mi más ahogada maquinación.
Cómo evitar que las palabras sean simple vaho.
Se me ocurren mil maquinaciones y harían falta más de dos eternidades para concretarlas.
Sólo el sueño puede hacerlo, pero grita mi nombre cuando cierro los ojos.
¿Dónde poner mis risas, si solo yo sé que son rápidas, pasajeras, un tonto chiste? ¿Cómo explicarle a los demás que no quiero ser rescatado?
VOY A INCRUSTARME EN EL SILENCIO DE DONDE NUNCA DEBÍ SALIR
Aquí está la palabra la que nunca debí conocer: no recibir talento alguno más que ella misma y detestarla.
Crees vos, que si necesitara pensar me hubiese embriagado o hubiese buscado la ebriedad.
La única razón que acepto es el recuerdo de alguna vez haber vivido, lo demás son fórmulas deshonestas que aprendo.
Desde lejos, esta ciudad parece inofensiva. Digo, desde el tiempo.
La necesidad del ocaso.
REALIDAD ES SINÒNIMO DE RAREZA
Primero aparece como un bucle que acaba y se reinicia por tres veces contables en su cara más interior. La recóndita, la que nos toca imaginar y hacer coincidir con la forma de un ojo
Cada pestaña es el piso de bibliotecas y accesos.
Así lo que está rodeando parece al ojo una tela hecha por la existencia de unas manos delicadas
No temer por el movimiento, solo es un efecto tardío de un ojo sublevado y un acto anticipatorio de una cuenca en un cráneo al que le llueve desde siempre y hasta siempre para el alumbramiento de cada embrión. Y no necesita fertilidad, el embrión en sus tres esferas aguanta. Al menos que sea inyectado por el cilindro de la avispa enrarecida, anillada igual. Tres veces envidiosa.
POÉTICA I
¿Aquí nunca nada es de nadie?
¿En esta casa nunca nada es de nadie?
No hay maneras ni modos
Insoportable
No
Insoportable
No
Insoportable
No
¿Aquí…? ¿Nunca…? ¿Nada…? ¿Es…? ¿De…? ¿Nadie…?
¿A quién preguntar?
¿Arañar el pasado que nunca estuvo? ¿En realidad nunca estuvo? ¿Y esperar el futuro que no viene? ¿No viene?
¿Nada es de nadie aquí nunca?
¿Nunca nadie es de nada aquí?
SOBREMANERA, es un sueño saltar.
Las piernas no responden.
Si quisiera tender un puente de isla a isla tendría yo que permitirle a usted ser.
Aquí la justicia es una trampa del egoísmo heroico y la compasión un puma acechando entre los escarpados.
El vacío es terrible.
DÓNDE ESTÁ EL ÁRBOL QUE ME CORRESPONDE
Pienso en la felicidad que me aguarda, ese trapiche de donde espero el aguapanela de cada mañana. No espero nada menor, ni peor que el oro, con su sangre y sufrimiento a cuestas.
Espero la vaca preñada y nomás que su queso. Espero combatirme a muerte con su ternero.
Por dónde estará el árbol que me corresponde y me espera.
Regreso por donde creí haberlo visto, para notar que nunca estuvo allí, eran siempre otros árboles. Exactamente como pienso que sería el mío.
Sin ánimo de perpetrar el robo que es, no buscar su corteza y adaptar cuánta rareza sienta a la precocidad de las manos, continuo.
Tengo esta pasta de acetaminofén, busco el placebo que -al menos- ayude a este dolor y permita, saber a mis afanes: dónde estará el árbol que me corresponde y me espera.
Ahí, fuera de mi puerta, fuera del nueve que suma cada una de las tablas que le conforman.
Abierta la puerta y reconocer la pereza.
La trampa de creer en esas tablas, pensar que eran mi árbol.
Anoche estuvo aquí, se mantuvo fuera. Como si se burlara, no de mí. Se burlaba de aquel deseo.
En la mañana se fue.
¿A dónde se fue el árbol que estuvo aquí anoche y en la mañana no estuvo más?
Nunca estuvo, nunca hubo tal deseo, solo era la excusa para sostenerme del más pequeño de los retazos que pudiera tener esto que es mi vida.
VIGILIA
Hoy despierto con una mantis saludando y sus
brazos abiertos me ofrendan espinas, en el punto más animal de la cama.
Anoche me dormí cuando el último zancudo se vio reventado contra la pared.
Cayeron mil.
Mi aire era caliente, una comprensa aferrada a visiones de ángeles y brujas:
Dicen que tengo el corazón de piedra. Porque nadie había podido
del rancio sueño despertar
La ardiente comprensa mantuvo el aire retenido, hizo un cono invertido.
El techo era la base y mi pecho su punta.
Hubo un salto de rocas a la jura. Al caer, se estrellaron contra el acantilado que inicia en mi cabeza.
En lo más profundo de mis pies también algo explotó:
¡una legión de fantasmas ardiendo por mis recuerdos!
PICHÓN DE LORO EN UN TRONCO DE PALMA DANTEÑA
La memoria no es ciega
Es inmortal y viene en girones de remolinos emplumados de verde.
También es música horrida para los oídos enfermos y heridos: ¡Mecha! ¡Fuego!
Inofensiva para los que buscan refrescar sus rostros.
Prensil, la memoria tiene garras de pájaro y agradecemos a los cielos que no sean las de una de rapiña, pero igual rasguñan. Nos desangran.
A puntadas nos reconstruimos y le decimos a los cielos «esta autobiografía no soy yo, ni siquiera estas palabras elegidas soy»
Y la memoria queda feliz, baila a nuestro canto como un lorito en tronco hueco de palma danteña.
ESCARNIO
A lo mejor y quién sabe,
dónde se enredan los sollozos mares
al salir, entre ruidosas asfixias
de las memorables bocas.
A lo mejor y quién sabe
dónde aterrizan las miradas cuando
eternamente se cierran los ojos.
El ser humano es humo y es su alma quien arde.
Siempre ha sido así, porque de ardientes
Interrogantes, a desbordar se encuentra.
Consumido, liviano se hace
y se niega ser hoguera
se persuade a sí mismo. Desea llamarse sol.
-el viento le ha escuchado, apenas entendiendo-
y con afanosas corrientes le eleva
abandonándole en su acostumbrada soledad.
su dirección se aprehende en las nubes
donde autoproclamado, dueño de éstas se hace
Abrumado
apaga entre sus sienes
inaceptables
visiones irracionales
Incluso
el tan esperado retorno que
Azota cuán rayo, el reino
de los suelos que bien le era
familiar.
Rehúye, llora como la pequeña bestia
que es.
teme volver a quién
solía ver cada vez que decía: YO
su razón henchido volcán
le recubre. Mezquino disfraz
a su conciencia. Cuerpo e hijos que
le dictan iris predicción
en el lenguaje más mudo de todos,
la muerte, que acelerada apaga
toda intención de los ojos
de aquellos
que se atreven a despertar de su inhóspito sueño.
DEDICATORIA A LA GEOMETRÍA
Al horizonte que el mirlo y el sinsonte cantan, en una batalla encarnizada de sabiduría tropical y de montaña. Le dedico la geometría del sonido.
DEDICATORIA AL MÁS CARO
A la corona de cristo
Le dedico el desprecio de los desahuciados
A las sedosas vestimentas de los sacerdotes
Los olorosos sudarios de los perseguidos
Al metal de los diezmos y tributos
Le dedico las pestes de los cultivos
A la desesperada necesidad del extranjero
Le dedico el piadoso calor de la hoguera
Y los cortos abrazos de los leones
A las olvidadas cavernas
Les dedico rituales de sangre y carne
A los desocupados
Oficios y tendencias espirituales
Al mundo
Le dedico el próximo chivo expiatorio.
DEDICATORIA A LOS POETAS COCACOLOS
Nunca dejar pasar la oportunidad de leer un poema.
Propio o extraño.
Te darás cuenta que lo soñaste. No lo podrás reclamar como propio, nada te pertenece. Y si quisieras en todo caso; la poesía te negaría la sensibilidad para arrojarte al frenesí. En ese mar de palabras te vas a perder de todo hogar.
Con la advertencia ante ese horro, recuerda nunca dejar pasar la oportunidad de leer un poema. Vas a poder arrojar de nuevo el poliedro. Nada sin permiso de la sensibilidad.
No vaya a ser que la composición de los sueños se te escape y termine en cruza con la física convencional. Que no se vuelva voluntad el aburrimiento, la poca memoria te hará buscar con desespero el gozo. Así en lugar del poema te conformarías con leer los lunares de un banano. Mucho consuelo a un desmerecido que deja pasar la oportunidad de leer un poema
LA ECALERA DE LA PUTREFACCIÓN
Con la Osamenta de sesenta cuerpos sin mutilar se debe empezar a crear los primeros barrotes que conforman la escalera de la putrefacción.
Con el Vaho del tuétano todavía vivo sabrás si hay algún resultado o no.
Con una montaña de huesos no se logra la putrefacción máxima.
Si se eleva por alturas imposibles para el vértigo humano, los pájaros carroñeros la tirarían al suelo. Y si intentaras elevarte, no terminarías más que como la osamenta sesentaiuno.
Con la escalera de la putrefacción te puedes hundir en las memorias de todos los cuerpos hechos polvillo y, en el caso más entusiasta, tierra mojada o barro.
¿Al barro querés volver? La escalera no es ningún beneplácito para evitar la muerte. Al barro volverás.
Con una sola osamenta alcanza para los primeros escalones.
¿Sin escalones posibles, podría existir una escalera?
Con sesenta cuerpos hechos huesos alcanzas el grado ideal de putrefacción.
MI CORAZÓN CAYÓ EN EL TIEMPO
Mi corazón cayó en el tiempo
Y
Ahora es difícil mantener cualquier recuerdo
Mi corazón cayó en el tiempo
Y
Olvidó todas las lenguas
Mi corazón cayó en el tiempo
Y
No lo soporta más
Se siente perdido.
No pertenece a allí donde cae
Donde se enreda
O es tejido entre colores. Trampas.
Pareciera querer siempre estar atado
Mi corazón cayó en el tiempo
Y
Se extraña, quiere ser recordado.
Mi corazón cayó en el tiempo
Y
Por añadidura se siente forastero.
Y que estuviera, marchito, lo siento vibrar desde todas direcciones.
La dicha es un dolor apagado.
Y mi corazón sigue cayendo
Cayendo
Cayendo
Cayó.
…
Lo declaro:
¡Ay de mí, si me olvido!
¡Ay de mí, si mi consciencia teme recordarse!
Estas secreciones son tan mías como lo es la capacidad de intuir la belleza.
Más mi lenguaje, tenaz refugio le considero.
Sepulcro si me olvido
El paraíso mismo cuando lo recuerdo
NOBLE
El perro ladra y la luna obedece
Ella se desnuda y le enseña para qué sirven sus agujeros
Él que es bestia apenas le entiende y le sigue ladrando
Ella despliega sus alas para dorar los ojos de cualquiera que le observe
Y él abre bien sus ojos, porque ya conoce el sol y no se asusta
Él ha surgido entre llamas, evaporando las aguas que le rodeaban
Ella ni recuerda cuándo fue joven
A él marinos le pregonaban maldiciones
A ella odas, pinturas, suicidios y ofrendas le dieron
Ella guio
Él persuadía a los peregrinos, les convencía de la existencia de brujas
Ella se dejaba ocultar por las nubes
Él era rayo
DE NUESTRO CENTRO A MARTE
Preferimos las pasiones intensas.
Deseamos su tendencia a consumirse rápido.
Preferimos las pasiones. Son recurrentes intentos de autodestrucción no acometidos.
Preferimos la pasión porque es un anticipo del estertor final.
SUEÑO Y DELIRIO, LO MISMO
Si el vértigo
toma tu cabeza, descansa tu sien
en los brazos
analgésicos del sueño
Cuídate de
castrar la intención
de anunciarte
como hijo del sueño.
Permite el flujo
de las formas oníricas
en tu
contemplación como unión al ser
y te mantendrá cada vez más fiel
a las verdaderas formas del universo, porque en esencia, somos su inconmensurable experiencia
replicándose a antojo del soñador.
Aceptarás
entonces, fuente de la vigilia ser.
Sabrás en lo hondo de tu carne el camino
proyectado hacía el origen de toda
la poesía.
verás cómo todo
se transcribe, separándose cada
elemento que puedas soportar para conocer
Una vez figure en
ti la sensibilidad hija de la poética,
deberás atenderla
es ella el primer golpe
que fragmentará tu celoso cascarón
el cual tomas
como verdad última.
¡Qué no te
desanime adolecer!
porque de júbilo ánimo te colmarás
¡aplica el desentendimiento!
Participa del
ensueño lucido que entrega
la poesía a
nuestro espíritu, libérate de la
embriaguez
lógica que porta la realidad.
OBRA DE TEATRO BREVÍSIMA #1
Primer acto
No hay sentido de la otredad. Los sujetos menos poderosos son desechados
Utilizados. Vuelve el espejo sobre la monstruosidad que les acecha.
Segundo acto
el personaje gótico es capaz de mover los hilos desde la oscuridad. Se subleva cuando convierte todo en horror. Al miedo y lo grotesco en un placer delicioso.
el yo se disuelve en una orgía de cadáveres. No hay límites que los contenga, por el contrario, el solo imaginarlo es en sí mismo una hipérbole. ¿Lo inhumano de lo humano?
Tercer acto
La resolución de la trama cae en la pérdida absoluta. Una de las partes reivindica lo bestial de la humanidad: el extremo vicio
Cuarto acto
Todo se desintegra
Desbordamiento explícito B
Cargos de consciencia: manifestación de las voces de la noche
Fui a leer un libro de crítica sobre el origen de la vida. Buscando, tal vez como intensión de fondo, hallar alguna compresión suprema, algún saber que reemplace mi vacua ignorancia. Como quien se advierte que se embota, opto por lo más sensato: no leo, y si viene el perder o ganar, que sea el azar
LA PUERTA DE BOHEMIA
Llegaste con la emoción de un poeta
¡Atención desocupados, si abren esta puerta olvídense del tiempo!
A cambio de las dudas se les permitirá entrar y salir. Duden, duden mucho.
Olviden cualquier instrumento, nada les servirá si no saben afinar sus voces
Sucesión de pesadilla
Si se puede superar la magia iniciática del umbra la puerta entrega su verdadera pasión
¡Ay de los mentirosos que disfrazan el convencimiento con la fe!
Remedio dudante
Proclama y mantra
¡Puerta, puerta, puerta!
Respondemos a tu llamado cuando el camino a tus cercanías aparece. Danos fuerzas para sí dudar y no ignorar. A las buenas A las malas a la puerta de Bohemia se vuelve, no se puede escapar de donde aterriza la vida.
EL PLATO DE BOHEMIA
En una casa de empeños las alimañas allanaron la vajilla Cara
De camino a las estanterías encontraron su perdición. Como los vecinos ya habían avisado de su presencia, la solución para detenerlas fue ofrendar el más perfecto de los platos.
Perteneció a un antiguo guerrero, era su orgullo; en él sirvieron la cabeza de cierto rey francés. Un corte fino y caro.
Sobrevivió a terribles campañas. De las que adquirió su encanto carmesí con la agonía de los miserables caídos. El viento le hizo espirales, le dio la ilusión de los diferentes tonos en su superficie.
Terminó como parte de un laboratorio de alquimia en medio de una borrachera del famoso guerrero. Recuperarlo era peor que sitiar un poblado, el alquimista mañoso invocó la buena fe de la infinita providencia. Las soluciones químicas e el plato recogidas; al contacto con la superficie; se hacían perfectas. Era un paso nuevo hacia la piedra filosofal después de tanto.
En un descuido el guerrero pudo seguir sirviendo sus finos cortes de carne en el plato. Murió por envenenamiento lento después de un puñado de lunas de borrachera y espada.
Vertida la guerra no hubo culpas, solo eclipse de la vida.
Mezcla del tiempo, almizcle del orgullo. Encuentro de la podredumbre. Los años te pasan y solo muerte reclamas.
El plato hecho altar, único testigo del cuento al que los desesperados llaman historia.
Intento del recuerdo, femenino singular del desespero. Te cuida una fuerza que solo promete mortalidad y nunca va a terminar.
Sentencia natural de la vajilla, cada muerte elevó el plato a la grandeza de la discordia.
Deliro de los penitentes. El plato laceró cada mano que lo sostuvo.
Soledad de la inconsciencia. Forma activa de la atención.
Plato querido, puedes ser lo que quieras y solo te aferras a la fama.
¡Ojalá te recuerden los brutos!
HELIOGÁBALO CENTÉSIMO
Todavía no nacía para la poesía cuando alumbre el primer poema con las semillas de una guayaba y los pelos de un mango maduro.
La luz denunció mi anarquía y me vi en la necesidad de esperar veinte años. Mientras me equivocaba cantándole al odio.
Airado hice ira. Para eso debía afinar mi lira: entonces la use como tambor con el cuero de una culebra silvana.
En la tremenda paciencia mantuve el ánimo. Apenas escuchaba un poema temía que el próximo verso canibalizara los anteriores. Y así debía esperar el fin.
Es un canto de espejos. El que canta, el cantado y la canción. Todas las veces uno de esos soy.
Así entendí el secreto del poema, unos para mí y otros para el sol.
A LA DEMOCRACIA, ÁLA DESESPERADA
Eres tan común, infinita entre infinitos. Qué aburrida eres, tan común. Poder ser una entre infinitos y decidir ser infinita, qué común eres. Qué falta de muerte, qué cobarde. Tan común e infinita entre infinitos
Ninguno tendrá tu nombre y sabrás que es para ti
Cuando uno está en la cocina debe de ser respetuoso. No ponerse a escribir unos pornográficos e hiperconsumistas versos:
Estoy cansado de que aproveches mi traga para querer cambiar mis hábitos. Cuando me levanto a las 5 am para empezar mi día y tú estirando tu pierna me haces quedar otra hora y media.
¡Ah, cómo detesto que me obligues a hablar cuando estamos en silencio!
No sé… No sé…
Me encanta escucharte ¿Por qué necesitas mi voz?
Ese día que me empezaste a gritar mientras sacaba la basura. Cuando la noche anterior te había invitado a ser mi cómplice e ignoramos el resto de la reunión de egresados.
No me dejas ser aburrido.
Una vez, cuando me invitaste a vivir y me arrojé contigo. En el vacío solo hablabas de muerte. Sentía traición de tu parte.
Te burlas de los santos a los que le rezo «esos son filósofos, no tienes la fuerza para ser ateo. No soportas la falta de verdad: estoy harta de que me hagas el amor como un santo. Despójate. Te prefiero animal»
Heterónimos para desarrollar, dije. Soy todos esos.
Tanto clamas mi monstruosidad. Te enamoraste de esas escazas explosiones en mis poemas.
Y no soportas cuando me vez púrpura como tirano. Y me quieres pelear. A qué soberbias apelas, soy humilde como una lija de 365.
Si con solo abanicar cualquiera de mis poemas quedas rendida a mi malgenio.
Me canso y solo espero rendirme. Ya alteraste todo. Veras mi muerte animal. A mí cualquier muerte violenta. A ti una corona laureada pegada con mis pelos y carne para mitificar la memoria. El mito siempre significará recuerdo. Espero lo cantes con todas tus fuerzas.
Así será el anuncio: allí sucumbió un santo y secó tres ríos.
Y así supimos escapar al fin de los tiempos una vez más. ¿Crees justo darme la maldad de nuevo?
Mas bien clandestino. Cauto ante quien prometa un perdón. Sediento de santidad con mi poema mataré al próximo redentor. Todo por el amor, incluso el silencio. Así como tú degollaste al minotauro y en el caudal de su sangre soltaste tus barquitos de papel.
ESTADO DE GRACIA
Nos comprendimos tanto…
Todas las palabras del mundo las sabíamos. Ninguna limite podía ser, no podía ser guarida para nosotros.
El silencio… Lo queríamos… ¿Soportarlo? Incapaces.
INICIO DE UNA MÓNADA
Están en contra de todo
También de sí mismos.
Lo sé; es difícil ponerse de acuerdo con el uno.
Muchas veces aparecen esos eslóganes cuando el ánimo está cansado:
«si se acerca demasiado a sí mismo, de inmediato; la meta se aleja y debe emprender de nuevo»
Igual que dios, así la verdad.
Lo sé; es difícil deshacer la nada envolvente. Es cómodo, lo sé.
Cuántos signos, símbolos, resignaciones y siguen siendo lo mismo. Artificios. No es ningún nuevo lenguaje, sigue siendo lo mismo. Lo sé; es difícil vaciarse.
Premeditar es lo suyo.
¿No pues que usted hace parte de una realidad segura?
¿Por qué el miedo al olvido del nombre? Hay tantos como infinito encierra.
¿No pues que le tiene asco a los de su especie?
No voy a decir que es lo mismo esto o lo otro. Bien podría ser la máxima de máximas del nihilismo acechador. ¡Qué miedo usted!
¿Acaso aseguro la bondad o la maldad en esto?
Lo admito. No sé. Esto y aquello se siente igual después de un tiempo. No importa si se está de un lado o del otro.
ALLEN GINSBERG 1926 – 1997
El único problema de los poetas es que suelen vivir para siempre.
Hace dos mil ochocientos años hubo un loco gritando en una plaza. Poseído por las musas según él.
Ese no fue el primer poeta, a él le habían hablado de otros.
Poetas oscuros que logran soportar y sostener la luz.
Ese rayo que del pasado hasta nosotros llega, nos descalabra.
Al tacto de la palabra con el alma ocurre el alboroto primigenio.
TRES MISTERIOS
Las puntas de estos dedos están negras, efecto de la piromancia
Obsequio de Hefestos
Me pediste mil papiros por mi delicadeza escritos
Y en una noche esculpí en una montaña todos los rostros de tu casta
Me interrogaste sin cansancio por conocer el origen de mis herramientas
Y no te importó que al séptimo día muriera
Le preguntaste a los gallinazos dónde podías esconderme
Como si la culpa fuera dios preguntando por mi paradero
Ahora finges ser mi vida
Y sin remedio por mí te preguntan en vísperas de tus desesperos
LA ALEGRÍA
La alegría es un jardín que suele manifestarse con signos exteriores, un campesino, un violín o el estómago con el que se expresa el júbilo. La alegría es una de las emociones que vive y experimenta la lavanda en el mirlo. Es un estado interior fresco y luminoso, generador de bombas, altos niveles de supernova, y de una balsa.
LA RAZÓN, si fuera una entidad podría explicar más fácil aquel descontento hacia el resultado de las experiencias.
Se lamentaría y eso explicaría el porqué siempre salta a nuestros pensamientos esa frasecita «lo pude haber hecho mejor»
¡La razón es una diosa petrificada!
UN TORNADO
Su mantra animal:
la tinta espesa
El corte a Grecia:
La succión ancestral
Roma tima, mata, tienta con crudo corte:
¡Mendiga nación de maldoror!
¿Conde cardo?
¡Eléctrico gira!
PANTANO PERIPATÉTICO
Paupérrimo Píndaro, postulado por ponzoña primorosa.
Pensó para piras póstumas, proclamando pensamientos pentatónicos.
Piensas… Pierdes, procesas patadas.
Puente pernicioso, pondera pando peligro.
Permanente paradoja, perezosos polígonos,
Pirámide panaeolina, pululan psicodélicas pitones,
Pintorescas, perniciosas. Paseo perenne,
Panteón particular, permíteme perderme.
LEJANÍAS
Poemitas para cuando caminas más de veinte pasos.
DE AQUÍ PECARÁ El cuello de las botellas no sirve para alcanzar las hojas de los árboles. Vacuidad, ¿vas a cuidar de este estómago?
En estos bolsillos solo hay ecos y tierra y ni refugiarme puedo. Un pueblo, un pueblo fundaré a orillas de mi ombligo. En las terrosas plantas de mis pies enterraré toda mi estirpe.
A LA LUZ DE LA NADA Orestes, que si a tu cima me subo estaré más cerca de los arcontes. Parpadean sin descanso bien desde arriba. un loco me dijo una vez que esos supuestos arcontes no eran más que estrellas. -Bien estrellado estás tú, si no sabes diferencias entre un animal y un santo- Le protesté
EL CRISTO CON UN ENJAMBRE DE ABEJAS ANGELITAS EN LA CARA
Da un salto al vacío
si pudiera mirar hacia atrás todavía podría ver la cruz.
Sus ojos solo sirven para elevarse
Mira el horizonte y olvida por una eternidad sus preocupaciones.
Así Cae el eterno despreocupado. Todo le importa un culo.
Ya no es el despreocupado, ahora es el descreído.
Ateo y conocedor de la vida, consciente de su don la negación. ¡Qué desperdicio de vida!
Algo tuvo que fallar en Qumran, dicen que allá aprendió la rebeldía y unas tales leyes lógicas.
Como sintió que dios le susurraba en cada cosa aprendida, la negación solo le sirvió para negar la vida.
El Cristo con un enjambre de abejas angelitas en su cara hubiese querido conocer la escritura del diptongo. ¡Para qué, si ni sabía hablar y sólo se arrojó al vacío!
Tal vez para tener algo en qué pensar mientras cae.
FLORES
Ibis enfermizo, hoy todo parece mortecino. La esperanza.
Y para colmo ayer me encontré la guerra de Ucrania tirada en la calle. Tenía la cara un poco parecida a Edgar Allan Poe.
APOTEOSIS
La grandeza de una palabra que no hace honor al lugar así bautizado: club discoteca sexto círculo dantesco.
Ubicado en la avenida San Juan (cuarentaicuatro) dentro de un círculo mayor, el limbo de las calles de Medellín después de las diez y treinta pm
donde las caras se empinan, con el mentón bien inclinado hacia arriba, para transfigurar tristes muecas en creíbles sonrisas, y cinco mil quinientos cincuenta y dos Carontes pasan en sus barcazas de color verde con blanco, adornadas por un arcoíris mutilado que representa ansiedad y miedo, decoración de la Medellín nocturna, siempre paciente por el Dante que viene del cerro Quitasol.
TROYA
A Medellín
Es ella la primaveral
Edén si así la quieren llamar.
Su nombre es una la leyenda extirpada de las entrañas de los historiadores.
Convive con la sombra sacra:
la pura raza
cría de montañeros con gente de la rivera
de pura sepa
ahí, a orillas de la soberbia.
Su figura dura
gris y escamoteada
Es sirena
con los ojos puestos en el cercano oriente.
Tiene oídos
oídos en los que se levantó el cementerio de las ideas.
Su boca
negra lapidas la forman
dispuestas sin orden sobre la tierra fértil
por las carnes de los jóvenes que ya fueron olvidados.
Los pocos vivos quedan con sus sonrisas bien al aire
resplandecen para ocultar sus colas prensiles de diablos.
Atrapan así a sus chicas
¡Mija, no se duerma en misa!
¡Oh no
No
No
No
ellas no están dormidas
el diablo les pasó la cola
por sus ojos!
Están atrapadas, chiquillas
repollos distraídos, dueñas del fruto prohibido
ácido pomo patético, frente a la chirimoya:
orgullo del ministro de Colombia en Suecia.
Se le aconsejó al presidente sembrarla junto a todas las casas
Hogar de los palomos atolondrados por teatrales enanos en pequeñas cajas de plástico, cansados por el paisaje
nuestro paisaje:
Increíbles torres
las vertebras
cimentadas por las costras de duras pieles de bestias
animales que tienen más grande los callos que los deseos
Callos que dificultan las relaciones entre amantes
Y perpetúa la indiferencia de los que se tienen.
MARES NEGROS
¡Legiones de almas errantes son!
Dios mío
Están sumidas en una danza lúgubre
sus ruidosos sollozos
Me llegan desde los confines de aquella
dimensión desgraciada y desorbita mis ojos.
Marchan pesadamente, parecen querer prolongar su estadía
Los más viejos son árboles blanqueados casi a punto de caer.
¿cómo podría apiadarme? si escucho cómo hay palabras
que decoran mi cráneo
entre los más dulces desprecios
entre las más frígidas caricias.
la fe y esperanza duelen en todo mi ser
pues sé que pronto seré uno arbolillo de esos
Ahora
sólo soy un testigo benevolente
no hay nada que pueda hacer.
¡Apenas alcé mi cabeza, me horrorizó tanto
esta caverna!
y porqué siento debilidad, debería buscar una solución
a este destino anclado.
no más palabras
no más la cruz de lo versado.
Nefastas acciones con un despliegue atmosférico
color perdón en contra de la vida,
querer buscarlo, es como a un castigo querer perpetuarse
por esto, tal anhelo pasa a segundo plano
Reprocho la condición precaria que arrastro preparado
dispuesto para el acto final
la fosa eterna con sus fauces bien abiertas
me espera.
¡me espera!
Y sigo aquí postrado.
Todo desenlace es infructuoso
¡Deliciosa tragedia!
refleja ese
rastro de razón que al aliento se difumina
en el decadente paisaje.
Cegado por el vaho de mi moral dudosa
lustro con avaricia cualquier solución
hasta desaparecer
Adoro a quienes me acompañan
descanso en sus vientres
son mi morada.
voluntades ajenas apáticas apestan
se degeneran:
¿acaso es más bello, quien más joven muere?
Antes se nos daba, ahora podemos elegir nuestro salvador
Sólo busco existir
así no pueda resistir esta enfermedad
con síntomas de vida
Estoy salvado y por eso no quiero nada más.
Finaliza la marcha
frente a una playa me dejan.
me preguntan los árboles intermedios «¿qué esperas?»
ESCRIBIR COMO DESBORDAMIENTO
Cada conquista nueva del espíritu se convierte en una resignación: Que puede ser una delicia para los que eligen la vida y una tortura para los que no saben cómo claudicar.
No nos engañemos, elegir la vida es una especie de masoquismo. Como un azar que se va convirtiendo en esperanza. ¡Qué difícil es buscar culpables, todos sabemos lavarnos las manos! Unos porque ni siquiera se enteran de la vida, otros porque la desean con exceso.
Quererse autodestruir es como aceptar un colapso por exceso de vida.
Si un desbordamiento repentino nos arrebata la lucidez, ¿Qué conquista nueva del espíritu podrá socorrernos?
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