Toda la vida he escuchado a las personas decir que el amor es ciego, y por mucho tiempo eso me pareció solo una falacia, pero es verdad que, desde que te vi, aún siendo lo que ahora no somos, no he podido mirar a alguien con los mismos ojos. Tienes ese encanto, no sé, esa chispa que prende, toda una dama deslumbrante, cualquiera con la suerte de conocerte tendrá la intención de quererte.
Cuando veo tus fotos, solo pienso en que sigues tan hermosa como la vez que te fuiste. Tu sonrisa expresiva, tengo la certeza de que sigues siendo tú, como fuerte guerrera. Pues tenerte a ti era como tener a todas las estrellas del universo grabadas en el interior de una delicada rosa.
¿Qué pasará por tu mente, pequeña ala? ¿Hay algo más que mariposas y cebras, destellos de luna y cuentos de hadas? Mira que lo que estás leyendo no es más que la muestra depresiva de un perseguidor de la belleza.
Siempre miraba tu cuerpo, y aunque sé que tú no estás conforme con él, a mi parecer es la mejor obra de arte de mi artista favorito. Los dibujos que llevas contigo, pinceladas de ternura, Aún recuerdo el rojo que se pintaba entre tus mejillas cuando te ponías nerviosa, me dabas un sentimiento de empatía.
El año está a punto de terminar, y mi corazón no ha dejado de mencionarte de vez en cuando. Tal vez serás el único amor que yo haya tenido en mi vida, y esto que me ha llevado semanas enteras de insomnio escribir, es solo mi carta de renuncia. Jamás llamaré a otra persona como a ti te llamé, porque esos adjetivos son el único regalo de mí para ti que siempre te pertenecerán.
OPINIONES Y COMENTARIOS