Era yo una de esas presentadoras talentosas (o eso me gustaba pensar), que únicamente señalaba los premios de un programa de concursos mi entras que el verdadero presentador era el que se llevaba todo el crédito, no lo culpo, era muy carismático, algo mayor, pero aun así podía satisfacer a una mujer. Se llamaba víctor hugo, realmente sabia muy poco de él, él no decía muchas cosas acerca de su vida (tampoco preguntaba mucho acerca de eso, no me interesaba más allá de lo que conocía de él).
Era un hombre alto, bien fornido y sumamente bien parecido, canoso y con algunas arrugas. Siempre iba con un traje de colores con una sonrisa inmensa. Lo que sí podría quejarme es que su entrepierna era algo… inusual…
Trabajábamos en uno de esos programas de concurso donde solo tenia que apuntar y secundar a víctor, lo único que tenia que hacer era apuntar y verme sensual. Era un trabajo muy sencillo.
-es momento del programa favorito de todos. ¡encuentra la referencia ¡estamos en compañía de sandra (mi nombre es manuela, pero resulta que no es un nombre tan movido)
-así es víctor, esperamos tener un espectáculo muy entretenido hoy. Dinos, que concursantes tenemos hoy. Esta era la única línea que tenia que decir por el resto del día
– ¡hoy tenemos a la maravillosa familia gómez contra la familia sánchez! – tan carismático como siempre frente a las cámaras
– esta noche tendremos un espectáculo muy interesante, así que será mejor que sean rápidos con sus respuestas.
-primera pregunta, donde esta la libertad de asteria?
-(bing) gómez
-en su estatua
-correcto, en su estatua “la franca de la libertad”, 100 puntos para los gómez
-continuando: que no hay en el mausoleo breteles
-símbolos britanices
-eso es correcto familia sánchez, pero temo que antes debían presionar el botón
-awww
-pero no se preocupen, porque eso nos da paso a…
-ronda.re.lampago
….
Después del espectáculo víctor tenía un grave problema de estrés que yo debía solucionar cueste lo que cueste (con un hombre como él eso era más un placer que otra cosa, muchas quisieran estar donde yo estaba arrodillada). Aunque víctor de vez en cuando me lanzaba miradas de desprecio, yo creía que era parte de esto, como si fuera un juego
Este era el día a día, no tenia ni voz, no la necesitaba; solo necesitaba el cheque, unas copas, y un lugar donde caer de fiesta. Había veces en las que víctor me hacía llegar a un… clímax en todo lo que se me era posible, conocía mi cuerpo mejor que yo, me hacía conocer otros cuerpos… tan deslumbrantes, no había nada que no pudiera sentir. Placer, éxtasis, adrenalina; todo estaba en la palma de mi mano, solo tenia que pedir o señalar para mover a los demás.
Olía en las mañanas proteínas y jugos naturales, las tardes grabábamos el espectáculo y en las noches nos ahogábamos en el licor
Nada podría detener mi ascenso, todo lo que tenia que hacer era esperar y seguir escalando uno por uno. Solo es cuestión de tiempo y algo de esfuerzo y todo lo prometido por mi sería un paso más hacia el paraíso terrenal.
Estaba en el cielo, no podía ser detenida por nada ni por nadie; todos me codiciaban, me daban regalos, me tiraban piropos y me mandaban regalos para poder tener un minuto a solas conmigo; pocos eran los que podían decir que habían logrado dicha hazaña.
Tampoco era consciente de mí misma, no recordaba el color de mi cabello, el rubio era lo único que necesitaba; lo que era una dieta ordinaria, ya tenía un instructor personal para eso; ni que era amanecer sin correr 100km e ir al gimnasio para tener un cuerpo esbelto, firme y duro, eran nimiedades al lado del hecho de ser una reina en este mundo. Nada podía frenarme, solo tenia que seguir unas simples instrucciones y todo terminaría bien.
Una noche en una de las fiestas conociendo a uno de los amigos de víctor
-hola, bella copresentadora- su perfume era tan potente que aún hoy en día lo recuerdo
-jijijij, señor maxin, que lo trae por aquí?
-solo tomaba un descanso- tenía un claro chupetón en su cuello con labial morado
-su esposa lo echo?
-ella esta por ahí, pero no habla así que me aburrí- ella tenía un labial verdoso
-eso es malo, usted nunca se debería aburrir (le di un beso de lengua largo y profundo)
-bueno, entonces si es cierto que víctor tiene una muñeca de estrés
-no solo es para el estrés, también es para… diversión
-tienes experiencia por lo que suena
-víctor sabe que no puede salir sin mi
-que tal si te tomo prestada
-no le molestaría (decía mientras rosábamos cuerpos y besaba su cuello)
-sígueme, aquí hay muchos mirones
Decidimos ir a un lugar más privado… su… presencia era mas grande a lo que yo estaba acostumbrada.
-oye, chico grande, ¿desde cuando tienes esa artillería?
-no es nada, pero debo decir que estoy muy orgulloso de ella
-ya lo creo, pero creo que deberías ser cuidadoso
-no se llega hasta donde estoy siendo cuidadoso; esa es una lección que pienso enseñarte.
-pero espera, deja que me acostumbre
-acostúmbrate en el camino
-no, espera ¡!Ahhhhh!!!
Le dije que fuera gentil, pero el solo tomo por la fuerza todo el acto.
Fue un salvaje, me ataco como si yo no fuera mas que una presa y el un depredador que le divierte jugar con su presa
Al terminar estaba devastada, no podía caminar bien y sentía dolor debajo de mí, pero el no paro.
Sin darme cuenta llamo a mas amigos que lo único que hicieron fue reírse y unirse a él desenfundando; aun teniendo a sus esposas y amantes contemplando tal espectáculo, una de ellas incluso se unió al juego y poso sus labios en los míos al igual que otra compañera.
Logre ver a víctor entre las caras que se reían burlándose, él no me toco, pero tampoco los detuvo, me miro como si yo fuera menos que nada, como si me despreciara y desacreditaba todas las veces que le quite el estrés; él estaba interpretando otro papel con dos coestelares casados y con hijos, parecía como si el supiera de esto desde el principio y que me había traído como audición para probarme.
Durante un receso que tuvieron agarre fuerzas para intentar levantarme e irme, pero uno de ellos agarro mi mano e insistió en proseguir pues yo tenia mucho talento y no debía desperdiciarlo. En ese momento le intente dar una bofetada, pero el me detuvo. Cuando estaba por continuar dándome una prueba bucal decidí tomar las riendas con los dientes y logre pararlo a cambio de una patada en mi rostro ya insensible, cuando intente salir víctor me detuvo con una mirada atemorizante diciéndome “niña mala, eso no es parte del espectáculo”. Me arrastro fuera de ahí aprovechando que estaba débil y que apenas y podía arrastrarme
– ¿qué haces perra lunática, sabes lo que tuve que hacer?
-lo que tuviste que hacer?!! ¡¡¿casi muero haya dentro?!! ¡¡¡¿qué demonios fue todo eso?!!!
-no seas exagerada!!! Eres nueva aquí?!! Eso es normal, es como un rito de iniciación, ¡¡¿una cualquiera como tu tiene suerte de ser invitada el día de hoy?!!
-que?!?!?!
-como lo oyes. ¡¡¿te gustan tus lujos?!! Pues tienen. Un. Precio.
-como este puede ser un precio?!!
-si no lo quieres no lo compres, pero te recuerdo que cuando te recomendé no sabias ni freír un huevo
-y eso que tiene que ver?!!
-tiene todo que ver??!! Tu eres mi boleto a las grandes ligas y yo soy tu unico sosten de vida digana. Entientdes perra??
-y si no quiero?
-pues muy simple, yo consigo otra, como tu ahí en millar; pero tu tendrás que buscar a otro tan gentil como yo
-gentil? ¿llamare a la policía? Tu adefesio de la naturaleza
– ¿idiota, crees que eres la primera que lo intenta? La policía tiene un coste mas barato, una cuantas bailarinas y actrices, un par de millones y presto, no tienes nada en este mundo.
-…
-ya deja de quejarte maldita estúpida y acostúmbrate a esto.
Mis lagrimas comenzaron a salir nuevamente sin control
-súbete perra, y la próxima vez será mejor que no intentes nada como eso ¿entiendes?
-…
-entiendes?
-si…
-bien, supera esa intolerancia a la lactosa y sube
Subí al auto de víctor, no dije nada por el resto de la noche; me dejo en su mansión (era la primera vez que la veía; había fotos de él y otras de una mujer que se llamaba milena, no me conto sobre ella, solo me dijo que era alguien de su pasado) mientras el volvía a la fiesta, me advirtió que, si volvía a hacer una cosa sin su permiso, me lanzaría de este reino. No podía dormir con todas esas lágrimas en mi garganta.
Intente levantarme y hacer mi rutina nuevamente. Solo que ahora no podía dejar de pensar en esa noche.
– ¡el programa de hoy esta patrocinado por el generoso y bondadoso maxin lorenzo! ¡un aplauso por favor!
– (fuertes aplausos) gracias, gracias, víctor. Es un placer estar aquí hoy, espero divertirme mucho. Sandra, espero poder acompañarlos hoy y siempre.
-gracias lorenzo, siempre es un placer tenerte aquí, ¿verdad sandra?
-… ¿si, siempre es un placer tener invitados víctor?
-estas bien sandra? (casi no podía fingir la sonrisa)
-si! Solo, estoy algo cansada, amanecí enferma, no se preocupe señor maxin
– ¡ok entonces comencemos con el concurso!
El concurso siguió como si nada, solo que el señor maxin no dejaba de lanzarme miradas y guiños a los cuales yo no podía hacer caras, sino mas bien esbozar una sonrisa… víctor me miraba de reojo cada que podía con esa mirada que me lanzaba cada que me arrodillaba ante él, pero con una cierta mueca que escondía con su mano.
Lo único que podía hacer yo era esperar para irme. Sin embargo, al finalizar el espectáculo fui acorralada por víctor y maxin para que los acompañase:
– oye, ¿tan pronto te vas princesa?
-es que… en verdad amanecí enferma
-tengo medicamentos para ti en mi auto, acompáñanos; estamos… estresados
-pero…
-tranquila, esta vez, seré más… caballeroso- no fue así
Fui arrastrada a la oficina de víctor a desahogar su estrés y complacer el resto de las fantasías del señor maxin
Esto se convirtió en rutina poco a poco, víctor invitaba a sus amigos al espectáculo y yo le ayudaba a desahogar sus penas, poco a poco me hacia mas conocida en el medio por una fila de seres horribles.
Mi nueva vida no era mas que una ruleta esperando que el siguiente invitado fuera menos asqueroso…
Poco a poco volvía a ser invitada a las fiestas, pero esta vez no podía ser mi rutina de inalcanzable con los amigos de víctor, el cual me llevaba de la mano; contrario a mí el conocía todo de mí, mis hábitos, mis capacidades, mis ciclos, era como una madrastra malvada.
En cada fiesta que iba sus amigos tomaban turno conmigo. Cada que se unía uno nuevo yo tenia que hacer parte de su “iniciación” día a día volvía a casa de víctor para al día siguiente continuar con lo mismo.
No podía respirar, no podía pensar, no podía sentir nada que ellos no quisieran que sintieran. Mi cuerpo había adquirido un nuevo dueño día tras día; mi mente y él se habían desconectado tanto hasta no reconocerse. Pasaron días, semanas, meses, creo incluso pasaron un par de años
Hasta que, un día, por un último atisbo de inercia mi mente y cuerpo reconectaron y volví a cometer mi ultima locura en ese mundo. Logré tomar por los dientes nuevamente a uno de los monstruos, así que nuevamente fui educada por víctor en el acto y arrastrada a su vehículo
-que te dije perra? ¡¡te dejo un momento para hacer trabajo y tu haces esa mierda!!
-…
-escucha puta, voy a darte una ultima oportunidad; no sabes lo que me estas costando. ¿crees que eres la primera? ¡¡¿sabes lo que he tenido que hacer?!!
-…
-ah. ¿no quieres hablar? Muy bien, aprendiste a quedarte callada.
-…
-subete al maldito auto
-…
Me subí, pero esa vez fue diferente. Mientras el me gritaba, golpeaba y conducía al mismo tiempo, no se fijo en el camino y termino descarrilando y teniendo un accidente. “mierda!!!” Fue lo último que escuche
Al despertarme me di cuenta de que estaba en un hospital
-buenos días, señorita, como se siente el día de hoy
-arggh. ¿dónde estoy?
-esta en un hospital comunitario, yo soy la medico danubio, usted tuvo un accidente, perdieron el control en la carretera y chocaron con un árbol
-que paso con el conductor?
-el fue trasladado a otro hospital de máxima urgencia. Usted por otro lado, perdió un ojo, se lesiono la pierna y tiene quemaduras de primer grado en su rostro
-que me va a pasar ahora?
-se quedará aquí recuperándose, deberían ser unas 12 semanas y media. Luego de eso será trasladada para terapia física y se le darán analgésicos hasta que sea seguro darle de alta
-arhgg, me duele, la…
-oh eso, al parecer durante el choque tuvo traumatismo en esa zona, le dolerá toda la recuperación, pero tranquila; se recuperará en 6 semanas más o menos
-podre volver a la normalidad?
-esta es su nueva normalidad, temo decírselo, pero tendrá que acostumbrarse a ella
-…
Estuve sola en esa recuperación, recordé que no tenia familia, mis supuestos amigos estaban ocupados y víctor solo me escribió una vez para que le mandara fotos mías; fueron meses solitarios, en uno de esos días me hiperventile, tuve sudoraciones y palpitaciones; pensaba que iba a morir, pero parece ser que todo estaba en mi cabeza, yo no entendía nada de eso, pues ese evento se repetía cada que me acordaba de los días antes del accidente.
Tenía además temblores por las noches, llegue a vomitar y mi visión se volvía borrosa, aun así, todos me decían que era normal.
Semana tras semana creía que iba a morirme, mis piernas, aunque funcionales temblaban a cada paso. Incluso adquirí un habito de tener temblores en los brazos; no comía bien ni dormía bien.
Para cuando finalmente me dieron los medicamentos para ir a casa, volví a una casa vacía y sucia (yo la había dejado organizada).
Pasaron semanas antes de que víctor volviera a llamarme
-donde estas?
-en casa, ya me dieron de alta y estoy…
-estas sola?
-si, yo…
-voy enseguida
-vale, pero….
-(bip)(bip)(bip)
-maldito seas
Cuando vino fue con el señor maxin, el solo tenía un cuello ortopédico y un bastón, seguía usando traje de colores y con una mirada clara de desprecia hacia mí, ambos me vieron de pies a cabeza, tocaron bruscamente mis quemaduras (claramente me dolió mucho). Me miraron con clara desaprobación, y antes de irse sin mediar palabra me mandaron a uno de esos centros a los que iban personas necesitadas y me dieron un cheque para subsistir por un mes por lo menos
-esperen!!
-se acabo puta, ya se te destiño el cabello y todo; toma eso como una despedida
-malditos sean quien…
– (maxin me abofeteo) escucha perra, no se que pensaste, pero en lo que a mí respecta, se acabó. Que tengas suerte en la vida
-quédate aquí y no vuelvas; sea lo que sea que digas no importa, la gente te olvidara en meses, si es que no te olvidaron claro. Adiós brenda.
-…
Me quedé llorando en mi casa el resto de la noche y parte del día, no pude moverme (salvo por los temblores).
Apenas volví a comer volví a mis terapias físicas e intenté ir a esos lugares de ayuda, me sostuve con algunos ahorros que tenía y vendiendo cosas que tenia de víctor, nunca usé el cheque que me dieron.
Las semanas pasaban, pero mi cuerpo no se movía, no fue sino pasados 5 meses que hablando de la médica que me dijo que estaba mejor y que no hacía falta volver, ella me sugirió ir a esas reuniones (me recomendó unas especiales para mujeres). No creía que sirviera de algo, pero no tenía otro logar a donde ir. Fui en la jornada de la noche ya que aún no me acostumbraba del todo al sol (solo iba a la terapia y volvía a mi casa a dormir), era un lugar deprimente, mi ojo se cansaba de tan solo verlo así que me senté en la parte de atrás para escuchar; llegaban a mi el olor a café, somníferos, y a humedad.
-hola, buenas noches, señoritas. Soy la señorita gloria, hoy estamos aquí para tener una noche para ustedes.
-buenas noches (dijeron todas al unisonó mientras yo estaba sentada en silencio).
-muy bien, ahora todas vamos a saludarnos y hablar de cada una de porque está aquí hoy.
Todas pasaron una por una (tuve que resumir y omitir varios detalles).
Estaba algo avergonzada escuchando las anécdotas de las otras, por un lado, me alegraba de no ser la única, pero por otro no sabia como hablarles. Todas tenían vidas… reales.
No podía con eso, yo era una muñeca en comparación de ellas que eran mujeres reales.
No podía dejar de encogerme en una esquina esperando que terminase para irme a mi casa de muñecas. Hasta que ella se acercó a mí; una madre soltera llamada maría, se acercó a mi porque pensaba que necesitaba un empujón para abrirme.
-hola, como estas? ¿como has estado? Te vi por allá sola y pensé que necesitabas algo
-hola, si, no, tranquila; estoy bien, vine por consejo de mi médico. Pensé, no lo sé, que necesitaba escuchar a otras personas. La verdad no hay mucho que decir.
-oh, no digas eso. Todas estamos aquí para eso, este es un espacio libre para todas; deberías de liberarte, por ejemplo: quiero saber que paso con ese bello ojo que tenías.
-oh, bueno, no, no lo sé aun; no es tan fácil estar aquí, no se como heria eso… no, sé que hacer… digo, se que por eso estoy aquí, pero…
-esta bien, no tienes que hacerlo hoy, solo no te apartes del grupo, debemos estar unidas.
Esi fue lo mas amable que alguien me ha dicho en años, quizás en toda mi vida. Sentía que todo lo que decían era una capa profunda que yo jamás alcance, en vez de decirme que estaría bien, creía que no había hecho nada en mi vida. Estas mujeres… tenían familia, trabajos, logros; eran deportistas, empresarias y trabajadoras; habían pasado años de su vida teniendo una, mientras tanto yo… apenas se podría decir que tenía una…
Pensar que pese a todo ese éxito tenían problemas como acoso, las habían robado o habían sufrido una perdida familiar reciente (algunas acompañaban a sus hijas o eran acompañadas por estas).
No podía estar con estas personas… no merecía estar con ellas. Debía hacer algo; pensé en que podría hacer, pensé en tomar clases durante la noche, tener un trabajo estable; decidí ser una camarera en el día y estudiar durante la noche, iba a las reuniones para reunir valor para hablar.
María seguía acercándose a mi de vez en cuando para intentar que yo hablara con ella, era muy amable, traía comida para todas, nos recomendaba libros y novelas para que pudiésemos conocer a mas personas que eran como nosotras.
Fueron meses largos, me dolía la cuenca del ojo a cada rato. En el trabajo me sentía exhausta y era regañada por mis temblores, aun no podía dormir muy bien… tuve que mudarme a una casa aun mas pequeña y no podía concentrarme en clases; un día sin darme cuenta en una de las reuniones termine llorando enfrente de todas, mis lagrimas simplemente salieron, mi nariz se lleno de mocos y mis temblores me agobiaban más de lo usual.
Sali corriendo al baño para intentar limpiarme, pero todavía seguían saliendo.
– ¿hola, manuela? ¿estás ahí?
-…(sollozos)
-escucha, se que has tenido muchas cosas por decir, pero necesito que confíes en nosotras… aunque sea por un momento debes por lo menos vernos a la cara
-no… no creo poder… no puedo salir de aquí…
-todas hemos pasado por eso, se que es demasiado, pero debes saber que dar el primer paso siempre es el más difícil…
-…
-escucha te dejare sola, pero por favor no te vayas sin hablar con nosotras antes
-…
-estaremos afuera…
No podía… no debo estar aquí… no debería estar en ninguna otra parte… quizás eso era, quizás debería dejar de estar en este mundo; tengo que salir de aquí antes.
Intente caminar a casa, pero mi cuerpo no se movía del baño, no paraba de temblar. Caminaba por el pasillo tambaleándome y tropezando con las paredes; el simple camino a la puerta parecía inmenso, ni siquiera podía abrir la puerta. Mis manos no me respondían y mi visión me estaba fallando, mi ojo me estaba matando y mi cabeza estaba dándome vueltas.
Termine cayéndome por el pasillo en frente de todas. Ellas me recogieron, secaron mis lagrimas e intentaron tranquilizarme; me sentaron en un circulo y una por una me daban palabras de aliento. Terminaron llevándome a casa y tomándose turnos para cuidarme; fueron semanas largas, me sentía una carga en la vida de estas personas, no era más que un obstáculo en su trayectorias; como si no fuera suficiente con los problemas que tenían como para estar lidiando con alguien como yo.
-manuela, debes saber que estaremos aquí el tiempo que necesites.
-lose… eso es lo que me preocupa; no deberían estar aquí, deberían estar cada una en casa, lidiando con sus problemas y solucionándolos. Yo… no tengo nada de eso.
-escucha, no debes ser así contigo misma, tu tienes una vida, solo que aun no has aprendido a como sacarla a la luz
-no, no es cierto…
-si lo es; ¿dime que querías hacer?
-nada… no quería hacer nada…
-bueno, bueno, tranquila; solo descansa, encontraremos algo para ti
Pasamos las tarde juntas, ella me ayudaba a estudiar y a tener mi casa mas organizada. Poco a poco fui dándome cuenta de las oportunidades que tenía, tantas cosas que habían hecho personas como yo y todas las cosas que habían pasado alrededor del mundo.
Fue entonces que decidí dedicarme a ayudar a otras personas, al principio pensé que era algo impensable que alguien como yo hiciera eso; pero maría me enseño una forma, ella tenia un programa para apoyar a personas necesitadas (era una fundación benéfica, lo único que debía hacer era trabajo de campo limpiando y ayudando en eventos benéficos). Me uní a ella me inicié a trabajar con ella, gloria también estuvo ahí apoyándonos y siendo parte de todo; evidentemente no sabía que era lo que tenía que hacer, así que me tomo tiempo poder entender como funcionaba todo; fueron meses largos de entender todo.
Poco a poco fui mejorando, mis temblores no desaparecieron, mis dolores tampoco, mis pastillas no ayudaban mucho, solo hacia que fuese mas tolerable, pero no era suficiente. Intente simplemente soportarlo, las noches eran largas y frías, incluso en las mañanas me costaba levantarme y seguir mi día a día; lo único que me motivaba a seguir era creer que mi trabajo estaba haciendo un cambio, que estaba ayudando a alguien, pensar en algo así hacia que valiera la pena levantarme.
María me motivaba a ir cada que tenia dudas y lograba hacer que mis días fueran un poco mejores, incluso mi cabello volvió al castaño natural. Intentaba esforzarme cada que podía e inclusive lograba que sonriera en algunos días. Parecía que todo iba a estar bien, hasta que un día, su fundación logro una cierta relevancia así que pagamos para estar en un show de entrevistas y así poder tener mas reconocimiento. Necesitábamos recaudar mucho dinero, así que hice mi máximo esfuerzo para lograr nuestra meta; di mi mayor esfuerzo tolerando todo, maría y yo nos quedábamos hasta tarde organizando todo hasta que aceptaron nuestra entrevista. Llegada la hora ella me pidió ir con ella, claramente me negué, nunca quería volver a ese mundo, no quería volver a ver una cámara. Ella insistió e insistió en que yo fuera, no podía negarme a ella en nada, había sido tan amable que seria un insulto negarme…
El día ni siquiera había llegado y mis temblores no hacían mas que aumentar; tuve que pararme de la cama e iniciar a caminar por toda la casa para intentar calmarme. No podía parar de recordar cada escena, cada persona que había conocido… a él… no quería, no podía volver, por un segundo pasaron mil formas de poder salir de esto hasta que voltee a mi mesa de noche, en eso mesa donde generalmente no había nada había una foto con una frase… “el mundo te espera, ve por el, con amor maría y gloria” no podía escapar de esas sonrisas, pero también merecían saber la verdad, las llame para que vinieran a mi casa y contarles mi historia, mi verdadera historia con todo el lujo de detalles, cada persona, cada fiesta, cada acto deplorable que me había pasado, pero también que yo había hecho con otras personas (no me atreví a mencionar nombres con el temor de que no me creyeran); ellas hicieron una pausa, estaban horrorizadas y sus lagrimas iniciaron a salir, no lasa hubiera culpado si no querían volver a verme o saber de mí; pero resulto que estaba equivocada, ellas se sentían mal por mí, me abrazaron con todas sus fuerzas llorando y diciéndome que ya todo estaría bien, que eso ya era el pasado y que mejor pensara en el futuro. No pude contener mis lágrimas, las tres lloramos abrazadas y dándonos todo el apoyo del mundo, volvieron a sus casas, no sin antes asegurarse que yo estuviera bien; volví a mi cama y por primera vez pude dormir, los dolores y temblores volvieron, pero esta vez era diferente
Finalmente, el día había llegado, los temblores de mi cuerpo pararon, pero no fue por alivio, estaba completamente paralizada, mi ojo empezó a palpitar con mas fuerza a cada paso que daba… maría y gloria estuvieron conmigo en cada momento dándome aliento a cada paso llegado un momento estuvimos en el set de grabación nos dijeron que el anfitrión había sido reemplazado, tal parece no cumplía con los estándares y seria asignado otro… era él, nuevamente lo tenía frente a mí, solo que él no me miraba fijamente a los ojos (sé que me reconoció pese a no tener el mismo color de cabello, el mismo me sugirió ser rubia). Saludo a gloria y a maría con su clásica sonrisa carismática, a mi apenas fingió no conocerme y solo me saludo, yo lo salude para evitar problemas. Gloria y maría estaban contentas de estar ahí; yo estaba paralizada, pero con la fuerza suficiente para mantenerme firme, lo veía fijamente con cierta determinación, pero sin pronunciar ni una palabra.
Nos dieron las indicaciones para la entrevista, como yo ya sabia como actuar en esos escenarios no fue problema alguno. La entrevista iba mejor de lo que esperaba, pude controlarme y dar lo mejor de mí; no podía pedir más, hasta que…
– esto es genial, todas esas cosas que han logrado y que pudieron hacer sin duda han mejorado al mundo, pero díganme, chicas ¿que las motivo a todo esto? Debió ser difícil
-así es víctor, sí que lo fue ¿verdad gloria?
-si, en verdad, pero nos hace feliz ver y decir con orgullo que todos son bienvenidos a tener una oportunidad; ese ejemplo esta qui con nosotros vic, manuela, saluda al publico
-eh? Ah… si, hola jejejeje, no se si yo sea el mejor ejemplo… digo mi vida cambio para bien, pero… no lo sé…
-tonterías, tu eres un ejemplo a seguir; una verdadera guerrera. Un aplauso por favor, amigos
(todo el set aplaudió)
-gracias, muchas gracias, son todos muy amables
-muy bien manuela, dime, no has hablado mucho, que puedes decirnos de ti
-no mucho la verdad…
-pamplinas, que tal si te hago unas preguntas, así te abrirás con nosotros
-yo…eh…
-vamos, ¡tú puedes!
-muy bien
-bien, dime, ¿quién es tu inspiración?
-supongo que gloria y maría, son mi inspiración para seguir día a día
-hermoso; que piensas de los niños
-oh, bueno, no se si los quiera, pero me gusta ayudarlos, creo que merecen un buen futuro
-concuerdo; ahora una difícil, llevas 2 de 2, así que tengo que subir el nivel; ¿qué hacías antes de todo esto?
-bueno…
-no respondas, no te fuerces
-no, estoy bien, gracias, maría. Era una persona completamente diferente… era superficial y horrible, pasaron muchas cosas que… dolieron, pero ahora estoy aquí, preparada para ayudar
-bien… pero dinos, ¿porque no antes? ¿qué paso antes?
-a que te refieres?
-si, digo, no es por señalar, pero estos problemas ya estaban aquí, ¿qué te hizo cambiar?
-supongo que aprender que no soy el centro del universo
-es eso, o es que acaso que los problemas empezaron a involucrarte a ti
-oye!! Eso no es necesario
-lo siento, perdón, me salí, es solo que; no me gusta la gente superficial, no es que ustedes lo sean, solo que a este programa han venido un montón de mentirosos
Como se atreve… estaba hirviendo la sangre con ganas de golpearlo, pero no podía, este era el día de gloria y maría; terminamos la entrevista y ellas se quejaron de la actitud de víctor en cuanto se apagaron las cámaras; el simplemente se disculpo falsamente y se quedo callado, ellas se fueron, insistí en quedarme un momento para así poder hacer las paces, ellas aceptaron, pero dijeron que me esperarían afuera
-que quieres ahora sandra?
-mi nombre no es sandra, es manuela, y no quiero nada; solo decirte que no soy lo que tú crees
-ah sí? Entonces contesta la pregunta que quedo inconclusa; ¿porque no antes?
-estaba atrapada
-no es verdad, pudiste irte en todo momento, pero te consumió verdad? La fama, el dinero, los lujos, pudiste decir no en todo momento, pudiste donarlos y hacer un cambio
-tú me controlaste
-así es, yo lo hice, te hice llegar lejos y te mostré el precio; y tu seguías aquí… ¿qué paso? El mundo siempre ha tenido problemas, tu vida siempre ha tenido problemas, ¿qué paso?
-me utilizaste, maltrataste y luego me abandonaste, eres un ser frio y cruel
-el mundo es un lugar frio y cruel desde siempre, ha sido así desde antes que llegaras y será así después de que te vayas; pero sobre todo indiferente, no discrimina a ninguno de nosotros… tienes suerte, no todos tiene tu suerte, pero eso no significa que seas diferente.
-lo soy, ahora lo soy
-ahora finges serlo, pero admítelo, si te dieran las llaves, abrirías la puerta y no mirarías atrás; ya sabes el precio y aun así estas dispuesta a pagarlo, todos lo estamos sin importar que
-no es verdad, no soy como tú, eres un ser horrible que hace este mundo horrible
-madura niña; el mundo no transforma a nadie en nada, tu eres la dueña de tu vida y de lo que haces. Yo al igual que tu pague el precio, un precio alto, y valió la pena.
-no te creo… eres un inmundo ser que maquina todo esto, yo te conozco mejor que nadie víctor
-jmmm, tal vez sea así, pero, teniendo en cuenta que nos conocemos desde antes te pediré que dejes de llamarme así
-jamás, eres un monstruo que merece ser llamado así
-no, no me refiero a eso…
(él se acercó a mi oído y con una voz ronca de mujer susurro)
-llámame milena corazón, lamento abandonarte, te extraño y todos te extrañamos, te llamare esta noche…
Se alejo sin dar vuelta atrás. Yo me quedé muda… no podía moverme; gloria y maría vinieron a mi preocupadas, les dije que estaba bien y que solo quería volver a casa a dormir
Ellas me dejaron en casa y me dijeron que si el me dijo algo ellas se encargarían de él; yo insistí en no prestarle atención, almorzamos juntas y luego ellas se fueron.
Llego la noche, estaba despierta y el teléfono inicio a sonar (ring, ring, ring) sonaba una y otra vez, ¡lo sentia hasta en mis huesos!; intente alejarme, pero solo lo escuchaba una y otra vez (ring, ring, ring, ring, ring) retumbaba hasta en la cuenca de mi ojo, trate de salir de la casa, pero azotaba mis oídos en mis oídos (ring, ring, ring, ring, ring) … No pude mas así que terminé contestando (no había nadie al otro lado). Cuando me di cuenta, recordé… yo cambié de número y jamás le di mi teléfono.
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