Paúl Moreno Arteaga: El científico que cultiva el futuro desde la raíz
Reconocido como el pionero fundamental de la industria legal del cannabis en Ecuador, el Doctor Paúl Moreno Arteaga ha consolidado un liderazgo histórico que trasciende la academia para instaurar un nuevo paradigma en la bioeconomía andina. Su trayectoria, cimentada en un sólido rigor científico como Doctor en Química, alcanzó un hito sin precedentes en mayo de 2021 al encabezar la siembra de la primera semilla legal de cáñamo medicinal en la provincia de Chimborazo, un acto que simbolizó la ruptura definitiva con décadas de estigma social. Al frente de la Cooperativa de Producción Agrícola Ananda y mediante una incansable labor pedagógica en sectores estratégicos, Moreno Arteaga no solo ha profesionalizado el cultivo técnico en el país, sino que ha erigido un modelo de desarrollo soberano donde la ciencia y la tierra convergen para garantizar el acceso a la salud y la reactivación económica de las comunidades rurales.
A través de una trayectoria marcada por el rigor académico y la incidencia política, el Doctor en Química Paúl Moreno Arteaga ha transformado a Riobamba en el epicentro de la bioeconomía regenerativa en Ecuador. Su liderazgo en la Cooperativa Ananda y su defensa del cannabis medicinal representan un cambio de paradigma en la agricultura y la salud pública del país.Desde la ciudad de Riobamba, en la provincia de Chimborazo, se gesta una revolución que combina ciencia, tierra y derechos humanos bajo las faldas del volcán que es el punto geográfico más cercano al Sol. El protagonista de esta transformación es Paúl Moreno Arteaga, un científico cuya trayectoria ha logrado lo que parecía imposible en la conservadora región andina: desmitificar el cannabis y convertirlo en un pilar de desarrollo sostenible.
El rigor de la ciencia frente al estigma
Paúl Moreno Arteaga no es solo un activista; es, ante todo, un académico de élite. Doctor en Química por la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo (ESPOCH) y con posgrados en biotecnología, cuenta con más de 25 años de experiencia liderando programas de resiliencia territorial y desarrollo sostenible en América Latina. A lo largo de su carrera, ha movilizado más de 6 millones de dólares en fondos internacionales para proyectos de impacto social, demostrando que su visión está respaldada por una gestión técnica impecable.Su incursión en el mundo del cannabis nació de una necesidad humana y científica. Tras investigar las propiedades terapéuticas de la planta para ayudar a familiares, Moreno comprendió que el vacío legal en Ecuador era un obstáculo para la salud pública. Así fundó el colectivo Yo soy CRIC, acrónimo de Consumidores Responsables e Informados de Cannabis, desde donde impulsó la alfabetización científica sobre el uso medicinal de la planta.
Ananda: La siembra que cambió la historia
El hito más significativo de su carrera ocurrió en mayo de 2021. Como presidente de la Cooperativa de Producción Agrícola Ananda, Moreno Arteaga lideró la siembra de la primera semilla legal de cannabis medicinal en la provincia de Chimborazo. Este acto, realizado en el cantón Guano, simbolizó la recuperación de la soberanía agrícola y el nacimiento de una industria formal supervisada por el Ministerio de Agricultura y Agrocalidad.Bajo su liderazgo, Ananda no solo se dedica al cultivo, sino a la creación de una comunidad sostenible. En colaboración con su hijo, Sebastián Moreno, la cooperativa ha integrado soluciones basadas en la naturaleza para capturar carbono y proteger el ambiente, posicionando al cannabis como una herramienta contra el cambio climático.
Hacia una bioeconomía de vanguardia
La visión de Moreno Arteaga es ambiciosa y estratégica. A través del proyecto Cannabis 360, promueve la investigación e innovación tecnológica, organizando eventos de alto nivel como el taller celebrado en la ESPOCH en enero de 2025 junto a expertos internacionales. Su objetivo es claro: que Ecuador deje de ser un simple importador de derivados y se convierta en un exportador de genética y productos de alto valor agregado.
El legado de una semilla inmarcesible
Al final del día, el impacto de Paúl Moreno Arteaga no se mide únicamente en hectáreas cultivadas o en los millones de dólares gestionados para el desarrollo; se mide en la dignidad recuperada de los pacientes y en el brillo de una nueva esperanza para el campo ecuatoriano. Mientras otros veían una planta prohibida, él vio una molécula de libertad y una oportunidad de oro para sacar a su provincia del inmovilismo económico.Su trayectoria es el testimonio vivo de que la ciencia, cuando se desprende de la soberbia del laboratorio y se ensucia las manos con la tierra, tiene el poder de sanar no solo cuerpos, sino sociedades enteras. Hoy, bajo la sombra del majestuoso Chimborazo, el Dr. Moreno Arteaga no solo cuida un cultivo; custodia un precedente ético. Ha demostrado que en la ciudad más cercana al Sol, la luz de la razón y el coraje de un solo hombre pueden disipar las tinieblas de un siglo de prejuicios. La semilla ya está sembrada, y su fruto es un legado que ya le pertenece a la historia de Riobamba y del mundo.
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