Cansado terminó mi corazón de caminar,
Trepando y cayendo de las tibias colinas,
Resistiendo la demencia de las brisas;
Ahogado, sin respiración, tras tu partida.
Mi cadáver reposa sobre el frondoso pasto,
Esperando tus parvos labios carnosos,
Añorando que regreses a mi lado,
Desesperado por una historia sin ti.
Contemplaré el vacío de las tinieblas,
Fastidiado del largo silencio de tu ser,
Lágrimas del firmamento me cubren,
Lágrimas de un amor que supo ser.
Estruendos atormentan mi consciencia,
Arde en mí la furia de la desgracia,
Sucumben mis entrañas reprimidas
Al perder tu grito entre mi conciencia.
Pasará el lánguido temporal solitario,
Dejaré de confiar mi ilusión en las aguas,
Pronto quedaré seco como el campo,
Descubierto por la ausencia de tu amor.
Cuando el verde reluzca por el sol,
Me regocijaré en tus reminiscencias,
Aturdido de no poseerte en mi carne,
Dispuesto a perseguirte eternamente
Hasta tenerte, amor, en mi pradera.

OPINIONES Y COMENTARIOS